lunes, 11 de abril de 2016

Rostro de muerte

Posiblemente un instituto público. Desgastado por el tiempo, de esos que las aulas continuas forman una escuadra dejando el patio de recreo al centro. Ese patio, cubierto por una oxidada estructura de metal que se eleva unos metros dejando ver las láminas oxidadas y torcidas que lo cubrían.

La noche era oscura, casi no se podía ver, solo los relámpagos daban una idea de lo que describía en ese momento.

Sin previo aviso, una lluvia torrencial cayó sobre aquel lúgubre escenario, haciendo que el agua y el viento hicieran sonar todo lo que se encontraba en aquel desierto lugar.

Me puse una capucha que por alguna razón tenía en mi mano y atravesando aquel siniestro patio de recreo me dirigí a lo que pensé era la salida.

De pronto gritos desgarradores se escucharon por todo el lugar. Volví asustado pero los gritos provenían de todas partes. No podía ver nada pero mientras avanzaba los gritos se hacían más fuertes, casi en mi cara.

Un relámpago hizo iluminar nuevamente el escenario y en el reflejo de esas ventas rotas pude ver un monstruo horrible que se paseaba por aquel lugar.

Vestía una capucha negra y su rostro era gris. No tenia ojos y sus cuencas eran negras como la oscuridad, al igual que su boca que invitaba a la muerte.

Yo estaba aterrorizado viendo aquel monstruo y escuchando los gritos que le acompañaban.

No se cómo, pero pude entender que yo estaba en otra dimensión, y que los gritos eran de niños que aterrorizados podía ver al monstruo que por alguna razón era yo.