domingo, 6 de agosto de 2017

Una pastilla mágica

Pensé ¿Se burlarán de mí si les digo que mis papás se pelean? Entonces, como no supe qué hacer, me di a la tarea de fastidiar a todos, Pero mi maestra… Haaa mi maestra, me dio una pastillita mágica para que me portara bien ¡Y funcionó!

Pero, al regresar a casa los escuché peleando otra vez, me tapé los oídos, pero los gritos eran muy fuertes.

Nuevamente se golpearon. Me asusté al ver su sangre, así que corrí a detenerlos.

No podía hacer mucho, ellos eran muy grandes y yo muy chico. Aun así, me metí entre ellos y les supliqué que no siguieran.

Pero mi papá me vio con una mirada que jamás la había visto y de un golpe me lanzó a un costado.  Es que él era un hombre muy, pero muy fuerte.

Mi mamá me vio con odio y me dijo que si yo no hubiera nacido, ellos no se llevarían tan mal.

Entendí que ellos discutían y se golpeaban por mi culpa, así que decidí solucionarlo. No sabía dónde estaba mi maestra, tampoco sabía dónde estaban las pastillas mágicas para que yo me portara bien.

Busqué en el baño y encontré muchas pastillas, no sabía cuál de ellas era la que serviría para que mis papás ya no pelearan, así que me las comí todas.

Poco a poco todo se fue quedando muy calmo y ese punto blanco de pronto lo cubrió todo. No sé qué es lo que pasa, pero sé que los gritos se escuchan cada vez más lejos, creo que lo solucioné, creo que ya no se pelearan más por mí.

Sólo lamento ya no poder ver a mi maestra, y contarle que encontré una pastilla para que mis padres ya no peleen más.

domingo, 30 de julio de 2017

Confusión

No importa que te aleje de mí.
No importa que ya no te hable.
No importa cuántas veces maldiga tu nombre.
No importa el esfuerzo que haga para olvidarte.

Porque basta una palabra tuya, para que no deje de pensar en ti.

Trago amargo

Aún no sé si te amo, aún no sé si seguir a tu lado.
La fascinación me ha cautivado, y este frenesí no parece terminar.

Sé que eres la calma y sé que eres la paz, pero he decidido entregarme al desdén.

El pudor me ha abandonado, la razón se ha enfadado conmigo, el amor me dio la espalda.

Pero no me importa, Seguiré en mi camino, sabiendo que al final, la soledad será mi castigo.

martes, 18 de julio de 2017

Pero en un país...

Un hombre gay, con mallas y tanga, pidió respeto en la vía pública, pero, fue callado a gritos por un líder religioso que exigía que sus creencias fueran impuestas a todos los demás. Pero, una bofetada le impide seguir hablando, y es que una feminista con los pechos al aire y peinado varonil, le exige terminar con el patriarcado. Pero, ésta es arrestada porque ha sido demandada por una nativa que se sintió ofendida, cuando la feminista en su reclamo, no le reconoció como primer habitante del país. Pero, el dinero de la demanda, nunca llegó a sus manos, porque un político corrupto creó una ley, donde el dinero de las demandas, debía ir a sus arcas personales.

domingo, 16 de julio de 2017

Agonizante julio

Acostado, escuchó cómo poco a poco la lluvia anunciaba su llegada. Descendiendo  desde los árboles, hasta el techo de su casa; y en ese momento, deseo que el sueño llegara inmediatamente y la borrara para siempre de su mente.

La noche era oscura, pero a través de las gotas que tímidamente golpeaban en los cristales de su ventana, él podía ver claramente sus ojos, sus labios, inclusive, podía sentir sus caricias.

Recordó su sonrisa y su figura, recordó su aroma y recordó sus promesas. Recordó su amor bajo la lluvia, en esa noche de un agonizante julio.

EL sueño tardó en llegar, pero en su cobijo, suavemente lo despojó de su romántica agonía; se llevó su recuerdo, se llevó el deseo de volverla a ver, pero sobre todo, se llevó esa extraña sensación de anhelar amar a quien ya no puede regresar del silencio.

domingo, 2 de julio de 2017

Renacimiento a través del desapego, el olvido, la muerte y el amor

Y ese cuerpo de cuatro corazones decidió ser y no tener.

Hija de Aidin

Siempre te llamas igual, no  importa en el lugar donde estés, siempre eres la misma, siempre fuiste tú.

Te adornas con un lacio brillante, o unos rizos exquisitos, fuiste morena, rubia o peliroja, eres lo que te de la ganar ser.

Siempre ríes, aunque llores en la oscuridad, y tu mirada directa, se clava con firmeza invitando a sucumbir.

No tienes edad, ni religión, eres perfectas por unas horas, y en coqueta carcajada, invitas a olvidar la realidad. 

Eres la hija de Aidin, y reina del presente. Y aunque sabes que el amor te dio la espalda, y tu adiós será siniestro, te acabas ese trago, y te lanzas a cazar.

Tahúr

Pasé por aquel lugar dónde un día reímos. Todavía se podía leer el nombre del bar, en el esperpento de letrero que estaba a punto de caer.

Y mientras el polvo se levantaba para sumarse al que ya hacía años se había impregnado en aquellas paredes, logré recordar buenos momentos de jolgorio entre birrias, penumbras y excesos.

La curva terminó, y aquel trucho lugar quedó a mis espaldas, fue entonces, cuando inevitablemente, suspiré, e imaginariamente, brindé a tu salud en donde quiera que ahora estés.

miércoles, 21 de junio de 2017

Vagar por el universo a tu lado

Quiero morir a tu lado, juntos, al mismo tiempo.

Anhelo que unidos dejemos de respirar.

Y que la oscuridad del infinito nos alcance de la mano.

No quiero irme de esta vida sin ti.

Quiero vagar por el universo a tu lado.


martes, 23 de mayo de 2017

No me haga suspirar por ti

He decidido dejarte. No es fácil, porque te amo, y soñaba morir en tus brazos, pero ahora ha llegado el momento de alejarme de ti, de ya no verte más.

Nos amamos y reímos, también nos disgustamos. Y aunque traté de odiarte, de irme, de olvidarme de ti, tus besos frescos en la noche y tu canto delicado a mi oído, me hicieron regresar a tus brazos, a cobijarme de nuevo en tu amor.

Pero esa manía tuya de hacerme daño; De herirme cuando más seguro me sentía a tu lado, de sorprenderme con tu indiferencia, con tu caos, con tu muerte, con tu ausencia, con tu omisión. Esa forma tuya, incambiable, es la que me obliga a ya no verte más. 

Y es que ahora no pienso volver, no pienso darte otra oportunidad, no pienso volver a dejar que me cautives.

Me obligaré a irme lejos, lejos de tus ojos, de tu mirada, de todas esas miradas hermosas que sabes hacer tan bien. Me privaré de sentir tu piel y recorrer tu cuerpo, ya no estaré más dentro de ti, ya no estaré de tu lado.

Y sé, que aunque esté lejos, en el exilio que me auto impondré, no dejaré de amarte, porque tu amor sobre pasa el orden lógico, de mi propia mente, de mi propio corazón. Me seguiré sintiendo, aunque me cueste admitirlo, parte de ti.

Y aunque te ame, aunque te llore alguna noche, ya no podré volverte a ver. Porque estaré lejos, porque ya no podré, aunque quiera, regresar a ti.

Fuiste mi amor, te amé demasiado, pero precisamente por amor, por mi amor, por amor a mi mente, mis manos y mi corazón, me despediré de ti, y jamás te volveré a ver.

Y solo espero que la distancia me borre tu recuerdo, y que ese horizonte infinito que nos separará, me dé un nuevo amor, tan grande y preciado, que al momento de mi muerte, no me haga suspirar por ti.