miércoles, 8 de noviembre de 2017

Cuerdas de acero

Y mientras el loco caía en un espiral de cuerdas de acero, anheló volver a volar por un mar gris con el corazón latiendo a sus espaldas.

martes, 7 de noviembre de 2017

Corriendo a buscarte

Y mientras los párpados desconectan lentamente el cuerpo, sin quererlo, mi alma salió corriendo a buscarte, para amarte en lo más oscuro de mis sueños.

martes, 17 de octubre de 2017

Todo sea por los hijos.

Para encontrarle sentido a su vida tienen hijos. Luego, trabajarán el doble para comprar una hermosa casa para esos hijos. Al mismo tiempo, y por esos mismos hijos, se compran un lujoso auto. Al crecer, levantan a esos hijos a las 4:30 de la mañana para llevarlos al colegio, y luego, los recogerán en la casa de los abuelos a las 10:00 de la noche para hacer tareas, acostarse a las once y madrugar otra vez. En las vacaciones, les pagarán infinidad de cursos de vacaciones porque, por el trabajo, no tienen tiempo para atender a esos hijos que son su razón de ser.

El sábado los levantarán temprano para ir al club, y luego, nuevamente con los abuelos, porque, por trabajar muchas horas por los hijos, los padres también necesitan hacer su vida social con los amigos. Llegarán ebrios y de madrugada a por ellos. 

El domingo, se levantarán muy temprano para llevar a los hijos a la Iglesia y los obligarán a creer en su religión, para luego, ir a un centro comercial de moda y tomarse fotos para que, su círculo de amistades virtuales, les vean asombrosos. Regresarán a casa a preparar lo del lunes y la historia vuelve a empezar.

Y mientras se duermen, verán sus redes sociales, y se burlarán de la nueva generación, de esos tontos sin sentido, que afirman que no quieren tener hijos.

miércoles, 27 de septiembre de 2017

Aporía, El egoísmo.

Por egoísta perdiste todas las oportunidades de amor. Y al verte en soledad, buscaste a “peor es nada” para no vivir en soledad. Al rato te aburres y le terminas arruinando la vida a esa persona. 

domingo, 17 de septiembre de 2017

Cuando el pueblo olvide

Y mientras los manifestantes gritaban y golpeaban la puerta, él, cansado de esperar en su hacinamiento improvisado, pensó.

Recordó su época de joven idealista, con sueños y esperanzas, ese momento en el que vio a su pueblo sufrir, ese momento en el que decidió defenderlos.

Recordó cómo él también se pronunció en su juventud, y cómo exigió transparencia a los líderes de la Nación. Recordó aquella época de genuino interés humano.

Vino a su mente el momento en el que se le acercó aquella persona que lo instruiría en la política nacional, y como logró ascender en la sociedad.

Retomó aquellas primeras elecciones que lo colocarían como concejal, y recordó cómo un día, alguien le regaló dinero por no decir una verdad.

Sonrió recordando cómo guardó aquel dinero y que con temor, lo fue gastando de a pocos. También recordó cómo vino una dieta, otro bono, un regalo, un negocio, una licitación, un soborno.

Se recordó el día que ganó las elecciones para congresista, y cómo la gente de su pueblo, sus allegados y amigos le felicitaron y le pidieron que gestara leyes que ayudaran a salir adelante a la comunidad que él iba a representar.

Pero pronto se olvidó de toda su gente y de sus promesas, poco a poco los vendió y los traicionó, conoció nuevos amigos con los que negoció, con los que tranzó, con los que se enriqueció. Ahora, era la persona que en algún momento, él odió ser.

Y en ese momento, se arrepintió.

Tomó la decisión de hacer lo correcto, de presentar su renuncia, de dejar esa vida de corrupción y de engaños, pensó que por primera vez en su vida, les daría un buen ejemplo a sus nietos.

De pronto, sus pensamientos se interrumpieron por el golpe de la policía que con fuerza entró al lugar, los organizaron en grupos y rápidamente los subieron a unos buses para librarlos de los manifestantes.

Él corrió y empujando a las mujeres subió a refugiarse en el bus, y cuando se sintió seguro, decidió mandar su arrepentimiento a la mierda, y mientras la comitiva avanzaba, logró sacar el rostro para burlarse e insultar a los que reprochaban su gestión.

Porque imaginó que a los pocos meses, cuando el pueblo olvide, él, y sus cómplices, pronto podrían postularse nuevamente, y así, llevarse más dinero a sus enviciados bolsillos.

viernes, 1 de septiembre de 2017

Purificó mi mente

Decidí recorrer en bicicleta las calles de mi pueblo para purificar la mente y liberar el alma.

Y llegando a un punto determinado, me encontré con ese joven de condición bastante humilde, que orgulloso estacionaba su motocicleta nueva.

La escena me pareció particular, así que decidí acercarme a él y felicitarlo por su adquisición.

Él inmediatamente me regaló una sonrisa y me platicó un poco de la motocicleta en cuestión.

Sin embargo, de pronto su rostro cambió, cómo que meditó durante unos segundos y acercándose a mí me dijo: “mano, yo anduve mucho tiempo en bicicleta como usted, pero si quiere un buen consejo, vaya a donde yo trabajo y pida empleo ahí. Míreme, yo ya compré mi moto, y si usted se pone buzo, de plano terminará con una moto como la mía”

Sonreí y le agradecí el consejo, nos despedimos y continué mi camino.

Envidié la empatía que me mostró aquel muchacho, no fue egoísta y por un simple cumplido, me regaló su secreto para tener una vida un poco más digna.

No puedo evitar pensar en todas aquellas personas que presumen con sus cosas y si alguien le pregunta el secreto de su supuesto éxito, inmediatamente cambian de tema para no hablar de ello. Ratifiqué que el amor al prójimo no se compra con cosas sino con sencillez de corazón y una gran dosis de abnegación.

Ahora, escribiendo estas líneas bajo el cobijo de la lluvia, deseo, de todo corazón, que le vaya muy bien en la vida a que aquel muchacho que un día, purificó mi mente y liberó mi alma.

jueves, 24 de agosto de 2017

Eventualmente

Se conocieron, se amaron y se separaron.

Él lloró, ella olvidó y se perdieron.

El tiempo pasó, él olvidó y ella lo recordó.

Ella lo buscó, él se emocionó y nada funcionó.

Se distanciaron, nunca más hablaron y, eventualmente, se perdonaron. 

Cuatrocientos kilómetros

Quise volar sólo bajo la mirada profunda del sol y el cobijo del viento.

A lo lejos, él podía verme zigzaguear por las montañas mientras me adentraba en el seno de mi hogar natal.

Suspiré profundamente y me uní con mi destino. Era sólo lo gris, el azul, el viento y yo.

Recorrí uno, dos, tres, veinte, cincuenta, cien y cuatrocientos kilómetros de profunda meditación.

Metido en mí mismo, involucrado íntimamente con mis pensamientos.

Sólo sé que respiro, sólo sé que vivo, sólo sé que pienso.

domingo, 6 de agosto de 2017

Una pastilla mágica

Pensé ¿Se burlarán de mí si les digo que mis papás se pelean? Entonces, como no supe qué hacer, me di a la tarea de fastidiar a todos, Pero mi maestra… Haaa mi maestra, me dio una pastillita mágica para que me portara bien ¡Y funcionó!

Pero, al regresar a casa los escuché peleando otra vez, me tapé los oídos, pero los gritos eran muy fuertes.

Nuevamente se golpearon. Me asusté al ver su sangre, así que corrí a detenerlos.

No podía hacer mucho, ellos eran muy grandes y yo muy chico. Aun así, me metí entre ellos y les supliqué que no siguieran.

Pero mi papá me vio con una mirada que jamás la había visto y de un golpe me lanzó a un costado.  Es que él era un hombre muy, pero muy fuerte.

Mi mamá me vio con odio y me dijo que si yo no hubiera nacido, ellos no se llevarían tan mal.

Entendí que ellos discutían y se golpeaban por mi culpa, así que decidí solucionarlo. No sabía dónde estaba mi maestra, tampoco sabía dónde estaban las pastillas mágicas para que yo me portara bien.

Busqué en el baño y encontré muchas pastillas, no sabía cuál de ellas era la que serviría para que mis papás ya no pelearan, así que me las comí todas.

Poco a poco todo se fue quedando muy calmo y ese punto blanco de pronto lo cubrió todo. No sé qué es lo que pasa, pero sé que los gritos se escuchan cada vez más lejos, creo que lo solucioné, creo que ya no se pelearan más por mí.

Sólo lamento ya no poder ver a mi maestra, y contarle que encontré una pastilla para que mis padres ya no peleen más.

domingo, 30 de julio de 2017

Confusión

No importa que te aleje de mí.
No importa que ya no te hable.
No importa cuántas veces maldiga tu nombre.
No importa el esfuerzo que haga para olvidarte.

Porque basta una palabra tuya, para que no deje de pensar en ti.