lunes, 18 de julio de 2016

Salvarse a sí mismo

Era muy hábil para proponer soluciones. Sabía exactamente qué debía hacer cada persona y cómo resolver los problemas ajenos. Sus palabras siempre daban ánimo, y frecuentemente las personas regresaban por más consejos. Sus adeptos se maravillaban de sus palabras y su sabiduría.

Pero él, en soledad, no tenía ni la mínima idea de cómo salvarse a sí mismo.