domingo, 3 de julio de 2016

Agónica noche

La mayoría de personas duermen, otros, por su propia voluntad, se desvelan tratando de encontrar un sentido a sus vidas. Mientras tanto yo: despierto, queriendo dormir, cuento las horas a la noche que sigilosa alimenta mis ansias de paz, una paz que desde hace un tiempo no tengo, una paz que no desea volver, una paz que mi alma sabe muy bien que solo la misma muerte podrá traer. Y mientras tanto, los susurros de los cuerpos dormidos se mezclan con el canto de los insectos nocturnos que dan forma a esta agónica noche que no quisiera me tuviera inmerso en ella.