lunes, 2 de mayo de 2016

Político

Compró una hermosa corbata y la enrolló al rededor de su cuello cubierto con esa finísima camisa blanca. Se colocó su traje importado y salió en televisión.

Del otro lado del monitor la señora preguntó ¿que hay en la tele? y él respondió casi al instante -No hay ni mierda-.