jueves, 5 de mayo de 2016

Las puertas del tiempo

Sé que existes porque he sentido tu bendición. Dime donde estas.

Sé que tu solo me permites ver la puerta hacia el futuro, y dejas que mi mente juegue a retorcer el pasado.

Sé que segundo a segundo me llevas hasta mi ocaso, pero me das muchas vivencias para que el sufrimiento sea peor. Eres realmente malvado.

Recuerdo el momento que me diste ese tormentoso regalo ¿para qué, para hacerme más sensible? No gracias, no lo quería, y si me abrieras la puerta del pasado, seguro te lo devolvería.

Pasado. Si, esa puerta quiero que abras, y que yo pueda pasar por ella, no mucho como crees que quiero, no, solo un par de años. Y estando ahí concebir lo que muchos mortales pasan por alto, pero yo, sé perfectamente lo que quiero, y sé que tú tienes el poder de realizarlo.

¡Ábreme la puerta del pasado! Déjame entrar. Porque estando ahí, justo donde quiero estar te pediré que me congeles en el tiempo.