jueves, 19 de mayo de 2016

Don galleta

Llegó a su casa defraudado y caris bajo.  Su esposa le preguntó qué sucedía y él estalló en llanto confesándole que había perdido su empleo. Ella lo abandonó.

Sin trabajo, sin esposa y con cuatro hijos que alimentar se adentró a conseguir dinero a toda costa. Vendió libros, ollas, ropa, perfumes y bisutería.

Con alegría vio progresar a cada uno de sus hijos hasta que emprendieron el vuelo y él quedó solo de nuevo.

Despertó en la emergencia del hospital y preguntó por la papelería de los seguros que estaba vendiendo. Pero pronto eso quedó en segundo plano cuando le dieron la noticia que debía ser operado de ese tumor que tenía en el cerebro.

Gastó todo lo que tenía en tratamientos, pero aun así no conseguía completar los costos de la operación. Pronto se quedaría en la ruina.

De la caridad consiguió unos paquetes de galletas y a pesar del hambre salió a venderlas a la calle. Nadie le compraría.

Pasó a una gasolinera y pidió agua y se peinó para lucir mejor y vender sus galletas. Pasaría varios años en ese lugar vendiendo galletas.

Un día, me percaté que no estaba en su lugar, hacía falta que se acercara a mi vehículo sonriente a vender sus galletas. Pregunté a los despachadores, pero tenían meses de no saber nada de él.


Hoy, estas líneas son para usted don Galleta. Espero que sus penas hayan terminado. 

1 comentario:

Karla Yolanda Lopez Lopez dijo...

😢😭Esperemos que don galleta este bien!! Saludos voo siempre lo leo