lunes, 19 de septiembre de 2016

El peor de los hombres

Se perdió en su mirada y quiso amarlo por siempre. Él, se perdió en ella y experimentó todo lo que pudo a su lado. Se sació hasta el cansancio, y en un arrebato de emoción, se limpió el trasero con ella. Luego, viéndola embarrada de mierda, se fue.

Ella, le suplicó que se quedara, pero viendo que él no regresaría, decidió vengarse. Buscó a otros tipos en la calle y les limpió el trasero con su cuerpo. No importaba si les conocía bien o no, ella pensaba, que él, al verla embarrada de mierda de otros hombres, sentiría celos y arrepentido, regresaría con ella, y la amaría por siempre.

Un día, sentada de espaldas en la barra de un bar, vio al peor de los hombres que, separándose de su camino, entró y llegó con ella. Le sonrió y con un poco de agua, un trapo y jabón, decidió limpiarla. Le limpió la frente y siguió, con esmero, limpiando su rostro. Ella sonrió agradecida.

Mientras charlaban, el peor de los hombres continuó su ablución, pero ella, en un arrebato de emoción, se limpió el trasero con él,  El peor de los hombres, molesto, se limpió y le pidió que no lo volviera hacer, pero ella, en otro arrebato, lo hizo de nuevo.

El peor de los hombres, desconcertado, regreso a su camino enfadado y limpiándose cuidadosamente. Caminando, se perdió de su vista. Ella, inmediatamente buscó a otro par de hombres para volverse a ensuciar, y tumbándose boca abajo en el suelo, se quedó viendo al horizonte, esperando que aquel primer hombre de su vida, un día, regresara arrepentido por ella.