martes, 30 de agosto de 2016

llevarte al cielo

En la penumbra de mi vida no pensé, simplemente mis ojos se cruzaron con los tuyos y sucumbí a ti. Y es que no puedo estar indiferente a tu ser, a tu belleza, a tu alma que atrapa la mía. Me siento atraído por ti, posiblemente porque eres hermosa, posiblemente porque te necesito, posiblemente porque te amo.

Y es que, sin pensarlo si quiera, lo primero que se me ocurrió fue amarte, con todo, deseando que tú también me amaras, que te fundieras conmigo en un espiral celestial. Al parecer no lo logré.

Sin quererlo te herí, sin darme cuenta te lastimé, y mientras yo ilusionaba llevarte al cielo, sin saberlo te arrastraba al infierno.

Hoy, la culpa me reclama y me reprocha. Y tú, sonriendo y hablándome con ternura me dices que todo está bien, que sigamos adelante. Si, eres perfecta.

Ahora, a la distancia, de lejos, ahora dime ¿Qué debo de hacer para recompensarte, qué debo de hacer para reivindicarme, dime a dónde he de volar, para poder alcanzarte?