lunes, 8 de agosto de 2016

El más triste adiós

Se sentó viendo hacia la nada, con la mirada perdida en los hierros viejos que tenía de espectáculo. No importaba, él sabía que el final era inminente,  y a pesar que entendía perfectamente que debía disfrutar el momento, su anticipación al futuro hizo que por un instante se sentara con desilusión.

Ella lo vio y guardó el momento en su mente, ambos sonrieron.

Pero, un tiempo después, ella entendería la profunda pena que a él, en ese momento le había tomado por sorpresa. Ahora ella sabía que él había visualizado el fin de sus días. Sabía que ya no estarían juntos y se enfadó con él. Luego se enfadó con ella misma. Luego lloró. Y un día, mientras tomaba algo, recordó que aquella escena había sido el más triste adiós.