lunes, 4 de agosto de 2014

Ellas

Sus padres hicieron el acuerdo cuando ella aún era una niña.  Al tiempo los casaron de forma casi obligada y ellos asintieron. Él tuvo ojos para su compañera de trabajo y ella conoció el amor en el supermercado. Se separaron al cabo de muchos años y ahora ella enseña a sus hijos el amor antes que los compromisos sociales.

Su amor fue intenso, más de lo que alguien pueda imaginar. Él quiso respetarla pero su instinto primitivo le llevó a embarazar a otra persona.  Ella se refugió en el amparado de un viejo amigo y en las tardes de lluvia aconseja a sus hijos la cautela en el amor.

Se enamoró de un hombre que disimuladamente la veía por las tardes en el café. Salieron un tiempo y no dudaron en vivir juntos. Tuvieron hijos y ahora ella les habla de un mágico amor.

Nació en un barrio muy pobre y apenas les alcanzaba para comer.  Conoció a su pareja desde muy joven y el sexo se volvió en su prisión. Pensó que saliendo con un tercero su situación económica cambiaría, pero no fue así.  Mientras más dinero sacara de los hombres con los que dormía, más gastos hacía para su propio beneficio. Sus hijos le pedían alimento y ella les reprochaba con gritos y castigos. Mientras su esposo callaba, ella seguía adulterando con cuanto hombre encontrara. En público abrazaba y daba consejos de moralidad a sus hijos, ellos aprovechaban el momento para soñar que tenían una familia normal.

Después de tener varias parejas conoció al hombre de su vida. Un día le contó su sufrimiento por las burlas del pueblo y juntos se fueron muy lejos para comenzar una nueva vida. Ella aconseja a sus hijos el cuidado en la búsqueda de la pareja perfecta.

Su apetito sexual la traicionó y tuvo un hijo. Aprendió la lección pero no pudo evitar tener varias parejas sexuales para satisfacer su hambre. Puso mucho empeño para que su niño no se enterara y, como nunca se juntó con hombre alguno, murió en los brazos de su hijo que ahora era médico.

Ese sórdido amor había terminado y su gran amigo la confortó. Su consuelo se mantuvo por décadas y juntos cenan todas las noches haciendo bromas y dando consejos de fraternidad a sus hijos.

Tuvo un sueño que no se cumplió y el tipo se fue. Sola  lloraba su pérdida y se preguntaba una y otra vez cual habría sido su error.  Pero al ver a su hijo encontró la razón para vivir y perdonó a aquel que un día le hizo un regalo especial.

Lo conoció en una aula universitaria y no dudó en entregarse a él en cuerpo y alma. Juntos tuvieron días buenos y malos.  Ahora sus hijos constantemente desean escuchar la historia de amor que adornan sus tardes de verano.

viernes, 23 de mayo de 2014

Mientras dormía

Llegado el medio día, Alda le vio fijamente y notó que no respiraba; Cubrió sus pies y salió corriendo a confesar su crimen ante el sacerdote druida.

“He de confesar que odiaba a Melvin; desde el día que me robó de la casa de mis padres, pasando por los tortuosos momentos en que saciaba su placer con mi cuerpo, hasta los días que me golpeaba, inclusive con el tarro que aún traía de la taberna”.

El sacerdote escuchaba mientras su nariz rosaba sus dedos índices que permanecían unidos en inquietante calma.

“Un día retornó de una batalla y al verme, con violencia me despojó de mis vestidos y tumbándome en la cama me mancilló.  Al terminar su salvaje acto me pidió cena y se fue a la cama.  Me exigió que le cubriese con más cobijas y se durmió.  Mientras él dormía, yo le veía con desprecio y repulsión, fue en ese momento que decidí destapar sus pies. Así lo hice por varios días hasta que empecé a ver un cambio en su semblante.

Vi como su piel se oscureció mientras su rostro dejaba de ser duro y empezaba a palidecer. Le dolía el vientre y el pecho. Vi su mirar tornarse amarillo como el sol pero aun así, mientras dormía, yo seguía destapando sus pies por las noches, no importaba si hubiera calor o tormenta, yo seguía destapando sus pies noche tras noche.

Ayer, a las afueras de la casa vi su orín oscuro como el anochecer, pero aun así  le destapé los pies. Hoy no se despertó y cuando llegué del pueblo me di cuenta que su ser ya no existía más".

El sacerdote se levantó y sin mediar palabras con Alda salió del lugar y al cabo de un momento retornó con los guardias que la apresarían.

Esa misma tarde Alda fue juzgada y encontrada culpable de asesinar a un soldado de Esus, dios de la guerra, y al atardecer fue decapitada en la plaza pública. Posterior a su muerte, muchas mujeres fueron acusadas del delito de “destapar los pies” y la historia con el tiempo se convirtió en leyenda.

Hoy, casi mil años después aún se recuerda una vaga historia de la mujer que mató a su marido destapándole los pies por la noche, sin saber que Melvin sucumbió ante una hemocromatosis, que desafortunadamente también se llevó a Alda a la tumba.

viernes, 4 de abril de 2014

Levantate y anda.


"Todo su poder, su inmensidad, de nada sirven en soledad".

Juego un triste papel que nunca podré llegar a entender. Hoy pongo a prueba mi fe, mi vida daré y no sé por qué.
Quieres que pidan perdón, quizás tú también hayas hecho algo mal. De tanto volar caerás, tendrás que aprender a caminar.

Ellos creyeron en ti, fue tu voluntad, por eso estoy aquí. Deben rezar por vivir, por ellos hoy voy a morir. 
Tus hijos se ha de guiar por todo lo que yo les enseñé, y un día comprenderán que han de alzarse y caminar.

Por tu error hoy debo pagar, los mortales deben alzarse y andar, no depender de nadie mas, de ningún otro ser.
 

En tu nombre he de cambiar toda la historia, soy solo un hombre más.
Ésta cruz no es la verdad, ni tú la gloria.  Dales libertad, esa es la verdad.

Escrio por Alberto Rionda.

 

miércoles, 1 de enero de 2014

Alguien que sobrevivió al 2013.

Comencé el 2013 con un pequeño dolor de espalda, era obvio pues tenía treinta libras de sobre peso, pero eso no evitó que mi primera comida fuera abundante. Lo que yo no sabía era que el nuevo año me traería grandes lecciones. 

Solo seis días después el gran Don Oswaldo decidía partir de este mundo dejándonos un gran vació en el corazón pero un sin número de sonrisas y recuerdos que nos acompañó el resto del año. Con mucho esfuerzo llevé el ataúd a su última morada pues empezaba a sentir los síntomas de lo que sería una de mis peores crisis de artritis en mis veinte años de padecer la enfermedad.  Llegó un punto en el que mi gitana debía ayudarme a vestirme y llevarme al vehículo para que me fuera a trabajar.  No miento cuando digo que me dolía todo el cuerpo, todo.

Vi un rayo de esperanza cuando escuché que una de mis bandas favoritas de Heavy Metal venía a tocar a mi país.  Los había esperado por más de veinte años, pero no fui al concierto. Ese mismo día de febrero tuve lo que el cardiólogo luego diagnosticaría como “ataque isquémico transitorio” que me dejó suspendido por un par de semanas.  Mi colesterol estaba por las nubes y los años de desmedidas comidas y bebidas estaban pasando la factura.  Eso, aunado con los problemas artríticos hizo que mi ánimo decayera.

Empecé un riguroso tratamiento para mejorar mi salud, pero, como era de esperarse, la dieta debía ser estricta pues debía controlar mi corazón y la artritis.  Como consecuencia empecé con problemas de ansiedad que me hicieron casi enloquecer.
Me despertaba por las noches con la sensación de una muerte inminente y debía llamar a los paramédicos para que pudieran estabilizarme.  Vaya si en este 2013 no hice llorar a mi gitana y  a mi madre.

Llegando la mitad del año nos despertamos de madrugada desesperados pues mi gitana sufría a consecuencia de un dolor insoportable a su costado derecho.  Tuvo que ser intervenida en el hospital para ser extraída su vesícula.  Ahora tenía la oportunidad de retribuirle en cuidados lo que ella había hecho conmigo durante todo el año; dolía el cuerpo, pero cuando se ama a tu compañera de vida se hace con satisfacción, sentí que esos momentos  nos unían más. Mi amigo, mi gran amigo que es como mi hermano me daba fuerzas para seguir adelante, y en algún momento pensé ver a mis familiares y amigos, a mi gitana y a "los higos" desde la gradería dándome ánimo mientras recorría la carrera del 2013 ¿podré llegar a la meta?

Sin embargo, en la otra gradería me pereció ver a mis detractores que se tomaron el tiempo de recriminar mi ateísmo y “dar gracias a dios” por nuestro sufrimiento, atribuyendo un “castigo divino”. Me obligaron  a decir “si he de morir será luchando de pie y no de rodillas” lo que para mis acusadores fue mi condena de muerte. En efecto, hubo falsas amistades que se empezaron a regocijar por mi inminente condena “jamás terminarás el 2013”.

Unos amigos muy queridos -de esos amigos sinceros que te estiman seas como seas- llegaron de visita y cuando se retiraban y los acompañaba a la salida tuve mareos y terminé en el suelo.  Uno de ellos (médico de profesión) me dijo “creo que tienes problemas de presión” así que comencé una nueva etapa de tratamientos y medicamentos para controlar mi salud.

Todos esos momentos difíciles afectaron a mis higos y mi gitana se vio en aprietos, pero siempre hubo ánimo y esperanza.  Siempre tuve a mi gitana a mi lado, a los higos allí, acostados a mi lado, a mis padres al pendiente, a mi gran amigo, a mis amigos, a mis buenos amigos a mi lado, dándome fuerzas y animándome; y si bien es cierto que no pude ser muy sociable este 2013 ellos siempre estuvieron allí ¿ahora si vamos a ir a tomar fotos? No faltó la eterna invitación de mi amigo que siempre estuvo a mi pendiente.

Todas las risas, los buenos momentos, los amaneceres, el viento, la lluvia, la música, todas esas pequeñas cosas que alegraron mis días y me dieron fuerzas son las que me hicieron sobrellevar el 2013 y si bien es cierto que podría estar enfadado o molesto por el año recién pasado, en realidad me siento agradecido, pues pude tener una visión de la realidad, de lo que importa y de lo que es relevante. 

Ahora aprendí a tener un cuerpo sano, a que el ejercicio no solo es para beneficio del cuerpo sino que puede ser tomado como momento de compartir con la familia, con la pareja.  Aprendí que un amigo esta allí, en las buenas y en las malas, que hay gente negativa que hay que pasar por alto y que cada momento se debe vivir con intensidad, como si fuera el último momento de tu vida, y aprendí que las cosas que vienen en cada año no se recriminan ni se discuten, se aceptan y se llevan con optimismo y confianza.

El 2014 debe ser un año de más investigación, de lectura, de conocimiento pero también de  esperanza, de salud y ejercicio, de amistad y sobre todo de amor. ¿suena cursi o trillado? Posiblemente, pero recuerde mi querido lector que lo esta escribiendo alguien que lo experimentó, alguien que sobrevivió al 2013.

sábado, 23 de noviembre de 2013

Sarita y don José

Hoy sábado fue un día de quehaceres y mercado.  Junto a mi musa inspiradora salimos de casa y de camino me percaté que a la llanta de mi bici le faltaba aire, así que pasamos a la estación de servicio que estaba en el camino por un poco de aire.

Al llegar al sitio tuvimos tiempo de observar una escena que me llamaría poderosamente la atención.
Una mujer dentro de su vehículo hacía señas a uno de los empleados para que se acercara a su auto. Por los exagerados ademanes pude saber que solicitó que le repararan su neumático que estaba completamente desinflado.  El empleado retira el neumático y le indica a la mujer que la llanta esta estropeada y no tiene reparación.

-Señora, creo que usted rodó varios metros con la llanta en mal estado, no se puede reparar, hay que cambiarla.
-No puede ser, si solo vengo con la llanta en ese estado unos cuantos kilómetros, no es para tanto ¡arregle la llanta!
-Señora, la llanta esta partida, no se puede reparar.
-¡Pues que esta esperando para colocar la llanta de repuesto inútil!
...Pude ver perfectamente un porta equipaje repleto de objetos, papeles, equipo de reparación disperso y una llanta oxidada entre los escombros...
-Señora, su llanta de repuesto esta estropeada también, no se la podré cambiar.
-¡Entonces coloque todo como estaba, no quiero nada!

La mujer se marchó del lugar con la llanta desinflada y bamboleando a punto de salirse.

Nos sonreímos, inflamos la llanta y nos fuimos a por las compras del mercado.

Comprando las verduras frescas típicas del lugar pudimos ver a una mujer acompañada de su hija y madre. Siempre me parece interesante ese tipo de escenas porque me agrada ver tres generaciones compartiendo un buen momento.

Sin embargo en esta escena había algo disonante.  La madre remedaba a su hija con voz burlona en cada intervención de esta y, peor aún, colocaba a su madre en tremenda presión.
- ¡mama apúrese y escoja un buen elote!
- ¡mama, deje ese elote y escoja unas uvas!
- ¡mama apúrese, que tenemos que hacer el almuerzo!
- ¡mama deje de estar viendo esas uvas y busque el elote que le pedí!

La anciana volvió a ver a su al rededor y solamente sonrió.

Al salir de hacer las compras vimos a la primar mujer del neumático averiado sentada placenteramente en la plaza de comida rápida riendo a carcajadas mientras tomaba una soda y hablaba por celular.

Por pura curiosidad busqué su vehículo en el estacionamiento solo para percatarme que, efectivamente, el neumático aún seguía estropeado y, ahora, el aro también presentaba gran daño.

...Todo apuntaba a que esos dos personajes arruinaría el día de cualquiera...

Don José, el hombre de la estación de servicio después que la primera mujer se fue sonrió y dijo "tiene ese carácter porque le falta marido" a lo que todos en el lugar reímos, algunos, propusieron sus propias teorías del porqué esa mujer actuaba de esa forma y otros, especularon el desenlace fatídico que ella tendría ese día. Un mal elemento de la sociedad no logró amargar a los demás, sino más bien, propicio unas fuertes carcajadas en una estación de servicio.

Sarita, la chica que vende verduras en el mercado, mantuvo la cordura y se concentró en ser amable y atender a las personas que estaban comprando; los compradores hicimos lo mismo. La señora que se burlaba de su hija y presionaba a su madre se dio cuenta que estaba siendo ignorada y poco a poco fue bajando la voz hasta quedarse callada sabiendo que estaba quedando en ridículo.

Y yo, pensé en contarle a usted  lo sucedido el día de hoy para que se sonría y piense que por cada lacra en el mundo hay personas inteligentes y positivas que hacen que los días sean buenos, eso si, hay que ser optimistas y sensatos como Sarita y don José.

viernes, 23 de agosto de 2013

El poder del deseo.

Ante mis ojos una cara bonita y pensé que si, era bonita, más no sexy. A los pocos segundos pensé que seguía siendo bonita, pero al mismo tiempo mística. Entonces, si es bonita y mística eso la hacía interesante, y si es interesante, llama la atención.  Cuando observaba me di cuenta que  llamaba la atención y eso hace trabajar la mente deseando entender el poder que esa cara bonita en particular  tenía para llamar la atención, por consiguiente ese rostro evocaba poder y, cuando la mente trabaja deseando encontrar el enigma de ese poder, entonces  se vuelve sexy.  En definitiva si es interesante y se hace objeto de deseo se vuelve sexy. Y no hay nada mejor que una mujer sexy por lo interesante que es.

martes, 20 de agosto de 2013

¡Eureka! El chaleco Naranja

Vivo en un lindo país, apodado el "país de la eterna primavera" lastimosamente ha sido gobernado durante años por gente corrupta e incapaz. Y por favor mi querido lector, no juzgue mis palabras, solo es cuestión que se tome unos minutos de su tiempo para investigar acerca de la historia de mi país para concluir si tengo o no razón.

La desigualdad, falta de oportunidades, mal sistema de salud, educación y otros factores han llevado a que en este país le asalten hasta en el semáforo.  Así es, los pocos Guatemaltecos que tienen acceso a un automóvil no pueden parar unos minutos en los semáforos capitalinos sin el temor a que se acerquen dos tipos en una motocicleta y le roben lo que puedan.  Y es que hasta por un celular en mi querido país puede salir hasta muerto.

Y mientras tanto los gobernantes de turno ofrecen parar la delincuencia con inteligencia y mano dura pero como es de esperarse, todo se queda en unas torpes palabras que son aplaudidas únicamente por gente incauta o por ellos mismos.

De hecho hace un tiempo a la gente que gobernaba se le ocurrió la idea de colocar a todo motorista un chaleco gris y colocar el número de mátricula impresa en el casco, así, aquellos que no portaran esas imposiciones serían identificados como asaltantes y la policía podría ir tras ellos. ¿Esto le parece ridículo? Pues resulta que contra todos los pronósticos no lo fue. Efectivamente a los asaltantes les importó un bledo las imposiciones y continuaron sus actividades delincuenciales. Pero entonces ¿Que salió mal?

Inmediatamente las noticias salieron al aire, hubo notoriedad, la economía informal hizo un dinero extra, los motoristas uniformados pero no hubo ninguna o poca (si es que hubo) logística para hacer redadas de criminales, durante unos días se vieron algunos policías comiendo o durmiendo en algunas esquinas "bonitas" de la ciudad capital, pero las capturas fueron muy pocas, de hecho, a todos esos motoristas que pagaron chalecos y matrículas para cascos ahora recibían multas si no portaban la imposición y hasta empezaron a ser asaltados por los mismos motoristas furtivos.  Y cuando se lograba capturar a algunos pocos delincuentes, estos salían de la cárcel al poco tiempo por "falta de pruebas" y es que en mi país esta palabra funciona muy bien con los delincuentes, repito: con los delincuentes. Dios le ayude a usted como persona decente si cae detenido, porque lo más probable es que jamás saldrá de prisión.

Al cabo de unos meses la "moda" de los chalecos grises fue menguando y al cabo de uno año era cosa del pasado. Ahora, el gobierno de turno pierde credibilidad, su popularidad disminuye a pasos agigantados y pienso que un día alguien influyente vio por el vidrio de su automóvil blindado a un motorista con chaleco gris y pensó ¡Eureka! Me imagino esa reunión con abundante comida y bebida, humo de cigarrillos y gente elegantemente vestida planificando la estrategia: - Que tal si resucitamos el chaleco gris para los motoristas pero en lugar de ser gris ¡AHORA SERÁ NARANJA! igual que el color de nuestro partido, así, la gente que anda en moto pagará un chaleco, otra matrícula en el casco y como regalo ¡Pagará multas si no aplica la imposición! así, la gente verá nuestro color de partido, nos amará y votará por nosotros en las próximas elecciones.

En esa fatídica reunión, el partido empezó a cavar su propia tumba.

Ahora la economía informal ya salió a ganarse nuevamente unos centavos extras, las noticias vuelven a dar notoriedad y volveremos a ver algunas patrullas en alguna de las esquinas de las zonas más bonitas de la capital.  Igual los delincuentes no usarán las disposiciones y usted querido automovilista tendrá que seguir atento a dar su celular cuando el diablo, la muerte o el destino decida que a usted le toque el semáforo en rojo.

...Y cambiando "Argentina" por "Guatemala" todo queda igual en la lírica de Horcas..
 

miércoles, 22 de mayo de 2013

domingo, 19 de mayo de 2013

En la oficina.

Y en medio de un silencio sepulcral se escuchan clics que me recuerdan que cada día somos menos humanos.

El tormento.

Me fui a la cama con un poco de desesperación, no sabía por qué, pero el presentimiento no era bueno.

Me dormí.

Desperté repentinamente con un dolor punzante en el hombro izquierdo, posiblemente haya sido la posición así que gire al otro lado para seguir dormido.

Me dormí.

El dolor del hombro derecho fue intenso y me despertó, así que no podía girar al lado izquierdo o derecho por el dolor, tuve que quedarme casi inmóvil boca arriba, no esperaba que se me calmara el dolor, al contrario, sabía que se incrementaría, pero al menos si no movía mis hombros el dolor sería más soportable.

Me dormí.

Desperté cuando me percaté que el dolor punzante de mis hombros estaba acompañado de un dolor punzante de las muñecas y rodillas.

Estaba jodido.

Busqué la manera de colocar mi cuerpo en una posición en la que el dolor fuera más soportable, no que desapareciera, solo que fuera soportable. No fue así.

Estaba jodido.

Traté de levantarme de la cama pero el dolor era muy intenso, así que con mucho esfuerzo y dolor pude incorporarme en la cama. Ponerme de pie fue un calvario.

Estaba jodido.

Lentamente me dirigí a la cocina a tomar el medicamento y retorné a la cama. Intenté dormirme, pero el dolor me recordaba que el sufrimiento no había terminado. Cuando el medicamento empezó a hacer efecto sentí un leve descanso, muy pequeño, pero lo pude sentir.

Soñé.

Logre quedar en una posición en la que por un segundo no sentía dolor, era la mejor sensación que había sentido en toda la noche.  realmente disfruté ese momento.

Soñé.

El despertador sonó y maldije mi suerte, pero agradecí el hecho de haber sobre llevado la noche del tormento.  El amanecer me indicaba que todo había terminado y pensé que era posible que un día podría llegar a dormir bien.

Soñé.

Una vida de descuidos y desordenes me llevó a sufrir las consecuencias y me di cuenta que la artritis reumatoide no perdona. En la actualidad recibo tratamiento y estoy estable. Sin embargo, sueño en el día que esta enfermedad sea cosa del pasado y deje en paz a miles de personas que, como yo, en algún momento sufrimos su tormento.