miércoles, 26 de octubre de 2016

Alma de trueno

En mi alma herida se escuchó un trueno.

Distante, a lo lejos.

Suavemente, mi alma sintió una brisa, y el trueno se escuchó claro en mis oídos.

Estaba ahí.

De pronto, de golpe, mi alma se llenó del trueno, la lluvia y los rayos.

Sentí la tormenta en mi interior, y su canto revivió mi alma que se levantó con un grito ensordecedor.

Estoy de pie.

Voy a luchar.

Voy a vencer.