domingo, 29 de enero de 2017

Tengo mucho para dar

Caminé por las veredas, caminé y caminé sin parar, solo quería caminar.

Y cuando decidí regresar, me di cuenta que el camino de retorno lo había construido yo misma con mis pasos. El camino era mi camino.

Me paré a ver el paisaje, y vi que los caminos recorridos me habían hecho quien soy.

Porque el corazón me late fuerte, porque mis pies son firmes. Porque todavía queda mucho por caminar, porque todavía tengo mucho para dar.