domingo, 4 de diciembre de 2016

A la par suya

Un día se apareció a su lado, de pronto, sin invitación. 

Y decidió quedarse a su lado por siempre.

Trató de deshacerse de ella, pero no pudo. No importaba lo que hiciera, siempre estaba ahí.

Pasó un tiempo, y pensó que le había abandonado, pero no era así.

Al cabo de unas semanas, regresaba nuevamente a su lado.

Y se terminó acostumbrando.

Ahora, la ve a la par suya y le dice sonriendo que al llegar la muerte ella se irá.

Pero como suele suceder, ella nunca dice nada.