domingo, 27 de mayo de 2018

El sueño de un hombre enfrentando su destino


Regresé a la casa de mis padres y vi a mi papá sentado a la orilla de un muro que estaba a medio construir. 

El muro era como de tres metros de alto, y por una zanja pude ver que tenía otros tres metros de cimientos. Quise ver la longitud del muro, pero era extenso, muy extenso, de hecho, se perdía entre las montañas y jamás pude ver donde había iniciado la obra.

Quedé absorto al ver tremenda construcción, y no podía creer que mi padre lo hubiera construido sólo. Sin embargo, ahí estaba él, sentado, a la orilla del muro, bajo el sol. Descansando.

Me apresuré a dejar mi equipaje y aunque seguía impresionado le dije “deme tiempo a cambiarme de ropa y subiré a ayudarlo” pero él, viendo al horizonte me dijo “tómese su tiempo, porque ahora le toca seguir a usted sólo” Volví y ya nadie estaba sentado en el muro. Busqué por todos lados, pero mi papá ya no estaba ahí.

Me subí al muro y me senté a la orilla para buscarle, pero, viendo al horizonte, entendí mi destino.

No hay comentarios: