domingo, 12 de marzo de 2017

Sibaritismo virtual

Me levanté inspirado. Vi mi póster de Messi y la pintura de Frida Kahlo y pensé que el día sería asombroso.

Me vestí a la moda (como debe de ser) y con mi iphone en mano, salí de casa hacia mi trabajo.

Pasé comprado un café de Starbucks, y en el primer semáforo, aproveché para tomarme una fotografía. Eso sí, con un buen filtro de algún animal de moda. La verdad, es que me veía genial.

Sin embargo, algo lo arruinó todo, cuando estaba a punto de publicar mi fotografía en las redes sociales, me di cuenta que todo mundo hablaba de dos cosas: Un partido de fútbol y de unas niñas pobres que se habían muerto de no sé qué.

Esperé a medio día para publicar mi fotografía y que tuviera mejor impacto, pero a las doce en punto ¡la gente seguía hablando de esas niñas! No tuve más remedio que ver en mi muro de Facebook qué decía la gente acerca de eso, y de pronto, vi que esa persona con la que compito por popularidad, había publicado una carita triste por las niñas.

Como loco, busqué algo que sonara similar, y encontré una frase de un famoso ¡Esa serviría perfecto! Así que inmediatamente la publiqué, además, ese era un pretexto perfecto para publicar mi fotografía.

Aproveché para comentar algunos artículos y condenar al Estado, a la violencia, a los ateos, al aborto, a los motoristas y todo lo que la gente odia, sí, eso que está de moda. Y cuando alguien me contradijo, le respondí duramente, me fui contra él, no importaba si mis argumentos sonaran sin sentido, total, metiendo la religión en todo, yo tendría la razón y otros me apoyarían.

Hoy han pasado varios días de todos aquellos acontecimientos, ahora, ya puedo seguir publicando mis fotos con filtros, mi almuerzo, mi café, mi ropa y claro, ahora pongo en las redes frases de famosos con mi fotos ¡recibo muchos likes! La vida es hermosa.

Y es que a veces, la vida moderna nos llega a asquear.