martes, 28 de febrero de 2017

A toda velocidad

Su corazón latía a toda velocidad, y su entusiasmo sobre pasaba su raciocinio. Se sintió emocionada. Le veía y le escuchaba con atención, y para ella, no había otra persona más que él.

Para su décimo mes, ella decidió visitarle de sorpresa en la clase de las seis, pero la sorprendida fue ella, ya que él, se entretenía en los labios de una estudiante.

Han pasado tres veranos y ella ha madurado, ya no se entusiasma y da prioridad a la razón. Ahora, guarda su emoción. Sin embargo, no ha podido controlar su corazón, que todavía late a toda velocidad, cuando de lejos le ve.