martes, 4 de agosto de 2015

¿Qué clase de académico sería yo si no atiendo a lo que mueve a mis estudiantes?

Una de mis estudiantes se me acercó entusiasmada por el nuevo éxito de su grupo favorito -One Direction- y me invitó a escucharlo y comentarle mis impresiones.  Debo confesar que mi primera reacción fue no hacerlo, pero, al final de cuentas ¿Qué clase de académico sería yo si no atiendo a lo que mueve a mis estudiantes? Así que accedí a buscar la canción y la escuché.

Evidentemente, la primera escucha no causó mayor sobresalto en mi, total, estaba escuchando a un grupo de muchachos que evidentemente eran manipulados por una super corporación que pretende ganar millones con ellos. 

Puse más atención.

A la segunda escucha pude apreciar una sincronización de los cantantes y una melodía no muy elaborada que jugaba acertadamente con una letra destinada a su grupo objetivo. Era evidente una cuidadosa pre y post producción que dejaba como resultado un producto bien realizado que seguramente les dejaría grandes utilidades.

Sin embargo, a la tercera escucha, entendí que la producción iba mucho más allá. Más de las técnicas mercadológicas había una entusiasta, mi alumna, que estaba pasando por un momento mágico. Sus ídolos presentaban un nuevo material que ella estaría escuchando una y otra vez, haciendo que su mente volara y haciéndola soñar.

Como futura diseñadora, esa inspiración seguramente la llevará a completar un requerimiento estético y sus emociones y sentimientos estarán plasmados en un producto que le traerá utilidades económicas a mi alumna.

Recordé a mis hermanas y su emoción por -Menudo- o a mi esposa hablar con nostalgia de -Los Chicos- pero vívidamente pude recordar mi emoción al escuchar -Herencia Letal- de Barón Rojo, mi grupo preferido y retomé que hacía poco yo mismo inspirado por esa canción la había colocado en las redes sociales como una protesta ante los políticos corruptos.

Hoy, una estudiante ilusionada me había hecho pensar y recordar. Y estoy convencido que en un futuro, ella también recordará como su inocencia hizo pensar y recordar a un viejo profesor que escucho y escribió a cerca de One Direction.