martes, 17 de febrero de 2015

No hay tiempo para distraerse, hay que pensar -Me visto de negro-

Una mañana me di cuenta que pasaba mucho tiempo buscando con qué ropa vestirme: Encontrar un pantalón que combinara con la camisa, unos calcetines que jugaran con el pantalón y un cincho que hiciera juego. Sin olvidar el par de zapatos de color similar al cinturón. Y si todo eso no fuera suficiente, un reloj acorde a la temporada o la ocasión. Lo que para otras personas es un hermoso ritual matutino, para mi era una pesadilla. En algunas ocasiones hasta me llegué a molestar por no tener algo "digno" con que vestirme. Pensé que me estaba volviendo hedonista. 

Me vi al espejo y pensé que no pasaría más tiempo atormentado por las mañanas, pensando con qué cubrir mi desnudez, cuando habían otras tantas cosas por resolver. Total, "desnudo salí del vientre de mi madre y desnudo regresaré a él". Tomé entonces toda mi ropa y la doné a obras de caridad. Ya con el armario vacío me senté a pensar por última vez, cómo me vestiría de ahora en adelante.

Solo necesitaba dos pares de zapatos: Deportivos y formales, y el mejor color para calzado era el negro, no se ensuciaba con facilidad y combinaba con todo. El problema estaba resuelto. Por consiguiente, si los zapatos eran negros ¿por qué no los calcetines? así, solo tendría que buscar una combinación para mis pies. 

Pensé en cualquier color de pantalones, pero ya que los zapatos y calcetines iban a ser negros ¿por qué no el pantalón? total, con cualquier tipo y color de camisa irían perfectos. Parecía que todo empezaba a tener sentido, así que decidí emprender el viaje a comprar el atuendo. Pero debo ser sincero: Mi viejo gusto por el Heavy Metal me llevó a inclinarme por una camisa negra que se atravesó por mi camino y ya no hubo marcha atrás. 

De pronto me vi vestido completamente de negro y poco a poco me di cuenta que la elección estaba correcta: Con la ropa negra no se nota la suciedad, con solo colocar un saco estaba formal para algún compromiso o reunión. Si cambiaba la camisa por una camiseta ya estaba casual, y si dejaba la camiseta y colocaba unos pantalones cortos estaría perfecto para andar en bici. Por otro lado, ya nadie especula por mi forma de vestir, de hecho me he vuelto en un referente "el tipo que siempre viste de negro" y, claro, no paso mucho tiempo tomando decisiones en el armario.  Ya no pierdo tiempo en decisiones triviales de vestuario.

Ahora, poniéndome filosófico, sí, el color negro en América es connotativo de luto, y si así es pues ¡Fantástico! Me describo a mi mismo como un ser humano inconforme, creo que las cosas podrían ser mejor, y, que lo único que hace falta para construir un mundo mejor, es que las personas dejen de pensar en si mismos y pongan su mirada por unos segundos en los demás. Bajo ese enfoque mi vestuario negro refleja mi inconformidad ante una sociedad egoísta que busca llenar su propio vientre en detrimento de los demás. ¿Anuncio la muerte? no, soy completamente pacifista, pero si se podría decir que he decidido andar de luto por la des-humanización contemporánea. ¿Soy Satánico? Por supuesto que no, efectivamente creo en el bien y el mal, pero no creo que exista un ser vestido con pijama roja que vive piqueteando el trasero de las personas con un tridente en el infierno por toda la eternidad. Aunque tengo que reconocer que disfruto el asombro de los adeptos religiosos que sorprendidos especulan acerca de mi supuesta vida "oscura" debido a  mi forma de vestir.

En conclusión, soy una persona como las demás, solo que esa persona, un día, se cansó de perder el tiempo pensando en qué vestir, cuando había cosas más importantes en las que pensar.

...Papá, el día que usted se fue, se llevó una parte de mi...