miércoles, 23 de junio de 2010

El viento me da la razón

Mi mente reaccionó pero no quise abrir los ojos. El pseudo estado de inconsciencia me tenía cautivo. Quise abrir los ojos pero las imágenes de la realidad no se enfocaban bien, sin embargo al volver a cerrar los ojos pude ver mi interior y todo quedó claro. Salí volando como en un vuelo desesperado pero llorando al mismo tiempo. El estado de inconsciencia me había dado la solución. Debía salir y enfrentar mi destino. Ahora respiro profundo el aire frío y el viento me da la razón de mi vuelo. El cristal se limpió por dentro y ahora las imágenes de la realidad de ven más claras. Y ahora quiero volver a volar.

1 comentario:

Karla Yolanda dijo...

Muchas veces tememos el volar libremente, pero cuando por fin nos decidimos nos damos cuenta que habiamos estado cautivos por mucho tiempo y que la decisión de volar, el princpio es díficil y quizás dolorosa, porque tememos caer, pero una vez tomada la decisión la vida puede cambiar, para bien, y el aire se respira diferente, huele diferente y no hay nubes que nos puedan impedir ver nuestro destino.... me gusta lo que escribió