martes, 9 de junio de 2009

Mi sueño de la gitana


Levanté mi voz al cielo clamando por tu llegada, los puños cerrados dejando que el pecho saliera mientras mi cabeza hacia atrás dejaba salir el lamento. Aún no te conocía pero ya te amaba.

El lamento se convirtió en reproche y como un tesoro quedó grabado en medio de dos plásticos unidos por tornillos que frecuentemente me anunciaban mi idílico final a tu lado.

Pero no veía tus faldas volar.

El momento llegó y las brujas proféticas aterrizaron solo para anunciarme que tu llegar aún no estaba cerca. sufrí el embrujo y quise aparentar estar enamorado, pero no pude, mi corazón ya te pertenecía aunque tu boca de fuego aún no había tocado la mía.

Enloquecí.

Me entregué a las brujas y su hechizo me cegó por un tiempo y en tinieblas y muerte caminé dando tropezones y buscándote en los rostros malignos; Jamás te vería allí, algo en mi lo sabía pero no hacía caso, quería que tu llegar se concretizara pero no sucedía. Aún así, en esas tinieblas mi lamento escapó y pasó de ese plático a mi corazón.

De pronto sin sentirlo me vi caminando nuevamente solo en un camino iluminado. Sentí paz. Esperé que la ira fuera pasando, que las brujas se fueran una a una, viendo mis pasos al caminar me percaté que habían unos pequeños piés que me seguían. volví la mirada para ver quién me seguía y con una sonrisa en el rostro le pregunté porqué me seguía. él no respondió. Me sonrió e inquieto regresó a traer de la mano a la pequeña que con su sonrisa iluminó mi corazón. Me quedé viéndolos con un amor que jamás había sentido. Me paré para continuar el viaje y guiar a los pequeños, pero la mano cálida en mi hombro me dejó inmóvil con la mirada perdia en el horizonte.

Supe en ese momento que eras tu. Tu me habías sacado de entre las brujas, y sin yo sentirlo me habías retomado al camino. Tus colores dieron vida a mi ser, y tu fuerza fue la fuente de mi inspiración.

Ahora era claro.

Tu eras quien me había guiado al camino de luz, fuiste tu quién separó el lamento del plástico y lo llevó a mi corazón, fuiste tu quién me puso de guía en el camino para los pequeños.

Ahora si puedo sentir tus largas faldas volar, ahora se que tu sangre hace latir a mi corazón; ahora te tengo y se que no me equivoqué: te amé, te amo y te amaré.

3 comentarios:

Mar dijo...

creo que voy a llorar... 28742!!! no tengo palabras =.=, sabes que eres la razón de mi existir... suena cursi, ya lo sé pero así es.

Ivan Edge dijo...

Wow! el ser humano y sus sentimientos... solo nos queda luchar por nuestros sentimientos en una sociedad sumergida en la sociedad que construyeron nuestros ansestros y que no modificamos y que aceptamos.

Gracias Arnulfoto por su amistad!

Luis Carlos dijo...

me sumergió en la historia ps..