martes, 8 de julio de 2008

Entre la gente del barrio


Él se bajó de su auto atónito de verla. Había engordado, usaba zapatos abiertos, de esos de hule que se usaban anteriormente para salir de una piscina, pero al parecer ahora los usaba para hacer viajes cortos. Venía de la panadería, el pan venía en una bolsa plástica, no era muy higiénica, pero durante años se había vendido así y nadie del barrio reparaba en ello.

Él recordó la última vez que hicieron el amor, recordó cuando sus pechos pequeños y firmes circulaban rítmicamente ante su amor. Nunca pensó ver su abdomen inflamado por la mala nutrición. Se veía sana, pero muy maltratada, no porque su pareja actual la golpeara, sino que seguramente ella debía encargarse de los quehaceres del hogar, antes, ella era una amante elegante, ahora era un ama de casa abnegada que primordialmente tenía a su esposo e hijos antes de su propio cuerpo. Sus pechos habían caído, sus caderas ahora anchas indudablemente por haber dado a luz de forma natural. Evidentemente ya no había rastro de un gimnasio. Ella cruzó la mirada con él, pero no le reconoció, era obvio. Ella no le recordaba, ni aún sospechó por el hecho que un extraño frenara su lujoso automóvil y se bajara solo para verla. Ella sonrió. Él entendió que no lo recordaba, no recordaba su pasión. Mientras ese pequeño instante se sucintaba, un niño a su lado le tomó de la mano “mami quiero ir a casa” ella se sonrió con él más como un acto de cortesía que como si le hubiera reconocido. Y siguió su camino con su hijo de la mano. Todavía pudo ver como ella se agachaba a besar al niño. Él sonrió. Ella se perdía entre la gente del barrio mientras él titubeó en regresar por ella o dejarla ir. Mientras conducía hacia su edificio entendió que en ocasiones el perder la memoria no era tan malo como algunos pensaban, ella era feliz con su nueva vida ¿y él? Seguía siendo feliz; la lujuria es para pocos, la felicidad para los afortunados.

6 comentarios:

marubedo@gmail.com Mar dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
LULIS dijo...

Me dieron ganas de llorar...!!! será necesario siempre olvidar para volver a empezar????

Luis Carlos dijo...

Que comunicativa historia..

salu2 lic!

Said dijo...

Que buen blog chato..... ta weno, con gratuleshons diria aquel.

VaLIXCa dijo...

SEGURO ESTA ES DE ESAS HISTORIAS QUE SU MENTE CREA DETRAS DEL LENTE DE LA CAMARA... ANTE LA IMAGEN INERTE DEL LUGAR AQUEL.... DONDE HAN PASADO TANTAS COSAS........

Karla dijo...

Me gusto mucho su escrito, es muy profundo y lo pone a uno a reflexionar sobre como es la vida en un tiempo, y luego sin darte cuenta cuando volteas a ver ya has recorrido mucho y asi como hay tan buenos recuerdos y personas que recordamos, asi hay momentos y personas que pasan desapercibidas en nuestra vida, sin saber que quizas para una persona somos importantes....... muy bueno