Es momento de promover el conocimiento.
Es momento de inculcar valores.
Es momento de dar amor.
jueves, 27 de abril de 2017
jueves, 13 de abril de 2017
Con una guitarra de fondo
Dejé correr la canción y sin luces, esperé que esa guitarra esbozara el mejor ambiente para enmarcar esta noche oscura de luna ausente, que se mete por mi ventana y me hace sentir fuerte.
Pero la música no trabaja así, porque a pesar de la perfecta ejecución de esta balada de Heavy Metal, no pude evitar suspirar por tu amor y dibujar tu silueta en mi mente.
No te veo, pero estas conmigo, y aunque en este momento no puedes oírlo, y yo no puedo decírtelo, con una guitarra de fondo en la oscuridad, te amo.
Pero la música no trabaja así, porque a pesar de la perfecta ejecución de esta balada de Heavy Metal, no pude evitar suspirar por tu amor y dibujar tu silueta en mi mente.
No te veo, pero estas conmigo, y aunque en este momento no puedes oírlo, y yo no puedo decírtelo, con una guitarra de fondo en la oscuridad, te amo.
Atemporal
Eres atemporal, y no importa si tienes cuarenta años, veinte
o un par de meses, siempre nos fortaleces.
Eres fresco, y te renuevas constantemente para darnos aliento.
Eres sorprendente, con intensidad alimentas mis
oídos.
Eres asombroso.
Eres adictivo.
Eres intenso.
Eres poderoso.
Eres mi vida.
Las almas de la cetrera
Se perdió en sus ojos cafés, en su carcajada honesta y su
espontaneidad infantil.
Fue su inocencia, mezclada con lujuria, la que le hizo
despertar a la pasión.
Ella le enseño a amar, y él, estaba fascinado.
Pasó largas noches sin dormir pensando en su sexo, y ansiaba
el día, sólo para estar a su lado.
Él la amaba.
Pero un día, de pronto, ella le dejó.
Suplicó por su amor, pero nunca tuvo una respuesta.
Un día la vio, sólo de lejos, ella reía en los brazos de un extraño.
Y ahí se quedó, sumergido en el abismo del olvido, junto a los otros cuerpos sin alma que un día, también la alimentaron.
Un día la vio, sólo de lejos, ella reía en los brazos de un extraño.
Y ahí se quedó, sumergido en el abismo del olvido, junto a los otros cuerpos sin alma que un día, también la alimentaron.
domingo, 9 de abril de 2017
Parte de ese ritual
Desde el suelo, le vio extendiendo sus manos con el manto negro cubriendo su máscara. Entonces, sintió la determinación de ser parte de ese ritual.
miércoles, 29 de marzo de 2017
Bella de noche
Tu lunar me da los buenos días, y tu respiración me dice que dormiste bien.
Me es inevitable abrazarte, y el calor de tus pies me invitan a quedarme junto a tí un minuto más.
Eras bella de noche, eres hermosa de día
Me es inevitable abrazarte, y el calor de tus pies me invitan a quedarme junto a tí un minuto más.
Eras bella de noche, eres hermosa de día
martes, 28 de marzo de 2017
Escuchar tu voz
El silencio nos ha separado, es un enemigo que por el
momento no puedo vencer.
Y aunque un día hubiera querido que te callaras, ahora, desearía
escuchar, solo por un segundo, que una palabra salga de tu boca.
El sonido de tu respiración se ha ido, y tus gritos se han
callado.
Aquellos susurros que me encantaban se han paralizado, y el
sonar de tu sonrisa ya no lo recuerdo.
Ahora, sordo por este silencio, te grito con fuerza pero no
puedes oírme, estás muy lejos.
Y solo me queda esperar a que un día se silencie mi voz, y
será hasta entonces, cuando por fin, pueda escuchar tu voz que pronuncia mi
nombre.
Llorando y sonriendo
La dejó ahí y sin dudarlo siquiera, se fue. No volvió a ver,
sus enseñanzas de niño habían calado en todo su ser. Era un hombre fuerte.
Caminó por horas, sin rumbo, solo caminó. Sus pies avanzaban
uno a uno sin tener conexión con su mente que para ese momento, estaba
completamente en blanco.
De pronto, sus pasos se detuvieron abruptamente, fue hasta
ese momento cuando volvió a la realidad: Era él, frente a una vieja sala de
cine.
Decidió entrar, tal vez por el cansancio, tal vez por
curiosidad, pero entró. Se sentó discretamente, como aquella persona que se
sienta en el comedor de un extraño.
Puso su vista en la pantalla y mientras la película se
desarrollaba, se apareció ella en su mente, sonriendo, gastándole alguna
broma, platicando, haciendo el amor, discutiendo.
Recordó cada momento con detalle, los buenos y los malos, y
mientras sus ojos dejaban escapar unas lágrimas, su boca le regaló una sonrisa.
Un suspiro le devolvió el aliento y mientras se encendían las
luces marcando el final de la película, él vio a sus costados, se limpió los
ojos y aplaudió junto con los demás en la sala.
Cuando salió del cine, levantó la cabeza y respiró
profundamente. Jamás regresaría a ese cine, tampoco a la sepultura.
Hoy, algunos aseguran ver a un viejo que, con la mirada perdida,
se sienta en la noche a contemplar las estrellas, llorando y sonriendo al mismo
tiempo.
Solos
Eras muy joven cuando nerviosa, te derretiste entre mis brazos.
Nos amamos.
Ahora, sólo me queda buscarte entre las estrellas.
Y quien sabe, tal vez algún día, como te lo prometí, nos volvamos a amar.
Solos, juntos, como polvo de estrellas en el firmamento.
Nos amamos.
Ahora, sólo me queda buscarte entre las estrellas.
Y quien sabe, tal vez algún día, como te lo prometí, nos volvamos a amar.
Solos, juntos, como polvo de estrellas en el firmamento.
lunes, 27 de marzo de 2017
¿Por qué debo odiar, si yo no quiero odiar?
Escuché un crujido que me tomó por sorpresa. Mientras volaba
por el aire, vi la trompa del pickup que arrastraba mi motocicleta. Durante un segundo,
me sentí aliviado de no estar entre esos hierros.
Caí con el hombro izquierdo, y la inercia me hizo dar unas
vueltas. Metí las manos para evitar que mi cara golpeara el suelo, y
con las puntas de las botas traté de frenarme para finalmente quedar boca
arriba en el suelo.
Inmediatamente traté de levantarme, pero un dolor en mi
pierna derecha me lo impidió. Sentí que me tomaron de los brazos y me llevaron a
la orilla de la calle. vi a mi alrededor rostros desconocidos que me preguntaba cosa y a los pocos segundos pude distinguir a un
bombero revisándome. Le sonreí y le dije “¡já! no me morí” En ese momento, el bombero, los motoristas que me auxiliaron y los curiosos rieron al unísono.
Por la noche, mientras tomaba café y veía por la ventana de
la sala de estar, me sentí afortunado. Y no solo por mi vida, sino también por
la vida de quién me había golpeado.
Pensé en esa persona ¿qué habría sido de él si me hubiera causado la
muerte? Estaría preso, con la vida destruida. Sí, es cierto, iba distraído y por eso me atropelló, pero
tampoco creo que el tipo haya dicho en la mañana “hoy tiraré a un motorista”
las circunstancias nos colocaron en un momento crítico, y pues nada, esta vez yo tuve suerte de
salir ileso, y él tuvo la suerte de no arruinar su vida.
Ahora, hay dos personas que se conducirán con más cuidado
por la ciudad.
Y cuanto más me preguntan si le guardo rencor, cuanto más tratan de señalar a las autoridades, motoristas o automovilistas, yo sigo pensando que en mi país no hay automovilistas, motoristas, ciclistas o peatones. En mi país hay personas que se mueven como pueden o quieren.
Y cuanto más me preguntan si le guardo rencor, cuanto más tratan de señalar a las autoridades, motoristas o automovilistas, yo sigo pensando que en mi país no hay automovilistas, motoristas, ciclistas o peatones. En mi país hay personas que se mueven como pueden o quieren.
Y solo queda ser
cuidadosos al conducirnos en vehículo, no importa el tipo que sea, y pensar que
si un día nos vamos de este mundo, que sea sonriendo y no guardando rencor a
nadie. Ya lo dijo Walter Mesa de la banda Horcas “¿Por qué debo odiar, si yo no
quiero odiar?”
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