jueves, 21 de marzo de 2019
Foto
La fotografía captura un instante en el que tú estabas esbozando una sonrisa. Un momento que para ti era insignificante, pero unos años después, seguro te arrancará un suspiro.
martes, 19 de febrero de 2019
La gente
De niño me gustó el Rock and Roll y eso a la gente, no le
gustó.
De adolescente leí y pregunté y a la gente, no le gustó.
De joven perdí la fe y seguro que eso a la gente, no le gustó.
Un día por fin encontré el amor, pero a la gente, ella, no le
gustó.
Sin planearlo tuvimos hijos, y como era de
esperarse, a la gente, no le gustó.
Dejé de trabajar en la corporación y me dediqué a la
docencia, y eso a la gente, tampoco le gustó.
Dejé de consumir y me vestí del mismo color y a la gente, no
le gustó.
Escapé de la ciudad y me fui a vivir a un pueblo y eso a la
gente, no le gustó.
Viví, lloré, reí y gocé, y a la gente, no le gustó.
Ahora escribo estas líneas siendo feliz, pero mi felicidad a
la gente, no le gustó.
miércoles, 13 de febrero de 2019
Noche sin sueño
No sé cuantas noches son, pero como siempre, tu ausencia se lleva consigo mi sueño.
Pero no me molesta, porque hoy, como otras noches, pasaré en vela pensando en ti.
Pero no me molesta, porque hoy, como otras noches, pasaré en vela pensando en ti.
Noche sin luna
Y tu ahí, hermosa como siempre. Brillando ante mis ojos; Impecable, bella, sobre saliendo entre los demás. Cómo si fueras la única estrella brillando en una noche sin luna.
Y yo aquí, en silencio como siempre. Significante ante tus ojos; invisible, ignorado, perdido entre los demás.
Cómo si fuera un náufrago en una noche sin luna.
Y el amor allá, indiferente como siempre. Brillando por su ausencia; divagando, distraído, sin importarle los demás. Cómo si solo fueran una noche sin luna.
Y yo aquí, en silencio como siempre. Significante ante tus ojos; invisible, ignorado, perdido entre los demás.
Cómo si fuera un náufrago en una noche sin luna.
Y el amor allá, indiferente como siempre. Brillando por su ausencia; divagando, distraído, sin importarle los demás. Cómo si solo fueran una noche sin luna.
jueves, 31 de enero de 2019
Efímero poema de un flotante en la ciudad
Pasé fugaz por las filas de autos grises y gente fastidiada por
la desilusión.
Inmersos en su soledad, se quejaban de la vida y execraban a su alrededor.
Uno de ellos, alzó la voz y maldijo mi existir.
Pero yo no me enteré.
Porque para ese momento, tres corazones le habían borraron de mi ser.
lunes, 21 de enero de 2019
El diente de león y la Gitana
Nace como un arbusto diferente que contrasta con el césped a su alrededor, sí, diferente igual que tú.
Luego, tímidamente va levantando al viento un capullo muy interesante, sí, tímida e interesante igual que tú.
Y en el esplendor de su juventud, despliega ese amarillo intenso único en su género. Su flor es muy hermosa, Sí, tan hermosa igual que tú.
Y al terminar su resplandor, se repliega y contrae como si estuviera sufriendo, sí, sufriendo igual que tú.
Pero el sufrimiento pasa, y en una segunda etapa, resurge con esa belleza exótica que la renueva por completo, sí, renovada igual que tú.
Luego, tímidamente va levantando al viento un capullo muy interesante, sí, tímida e interesante igual que tú.
Y en el esplendor de su juventud, despliega ese amarillo intenso único en su género. Su flor es muy hermosa, Sí, tan hermosa igual que tú.
Y al terminar su resplandor, se repliega y contrae como si estuviera sufriendo, sí, sufriendo igual que tú.
Pero el sufrimiento pasa, y en una segunda etapa, resurge con esa belleza exótica que la renueva por completo, sí, renovada igual que tú.
Hasta Vencer
No te miento, sólo con decir tu nombre nos tomamos de la
mano y temimos.
Y tú, reías a carcajadas mientras contaminabas su interior
con tu maldito veneno.
Pero nosotros decidimos plantarte cara y luchar.
Ella cayó herida porque tu primer golpe fue duro. Pero le
ayudé a levantarse y siguió luchando.
Jugaste muy bien, porque sabías que el segundo golpe le
dolería. Pero no cantabas con algo, y es que nuestro amor es mucho más duro que
un par de cabellos.
La tiraste cuatro veces y cuando estaba a punto de rendirse
encontramos más armas para pelear y entonces, se levantó con veinticuatro manos
para pelear. La golpeaste nueve veces más, pero ahora, nosotros, como una
legión, resistimos el ataque.
Te enfureciste como nunca y tu último
intento fue grotesco. Lo reconozco, nos lograste sacar una lágrima, pero te
informo que la vida late en el corazón, y no en músculo por encima de él.
No triunfarás, lucharemos hasta vencer.
Más hermosa que nunca
Y ahí estabas; Indefensa, llorando, herida.
Pero, por alguna razón, te veía más hermosa que nunca.
domingo, 16 de diciembre de 2018
Sonrisas y obsequios
La vio cuando cruzaba la calle y se deslumbró por su belleza, pero
más aún, se deslumbró por el auto en el que ella se conducía.
Procuró hablarle y luego procuró conquistarla, y ella, se
dejó conquistar.
Vivieron mil aventuras y noches de pasión, ella le compraba grandes
obsequios y él se dedicaba a sacarle una sonrisa.
Pasaron uno, dos, quince, veinte, cincuenta años, y él,
seguía sacándole sonrisas, mientras ella pagaba los gastos del hogar.
Pero el ocaso llegó, y cuando ella murió se leyó su
testamento: Toda su fortuna se la había dejado a su sobrino, sí, aquel borracho
que malgastaba todo lo que se le atravesara a su paso. Sin explicaciones, sin
excusas, sin argumentos, ahora, todo era para él.
El funeral fue ostentoso y fue enterrada con los de su
sangre. Y él, se quedó solo y sin nada.
Ahora, en ese asilo de la caridad, al compás de un viejo
reloj, mientras prepara su cama, él se pregunta si valió la pena cruzarse la
calle.
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