viernes, 4 de abril de 2014

Levantate y anda.


"Todo su poder, su inmensidad, de nada sirven en soledad".

Juego un triste papel que nunca podré llegar a entender. Hoy pongo a prueba mi fe, mi vida daré y no sé por qué.
Quieres que pidan perdón, quizás tú también hayas hecho algo mal. De tanto volar caerás, tendrás que aprender a caminar.

Ellos creyeron en ti, fue tu voluntad, por eso estoy aquí. Deben rezar por vivir, por ellos hoy voy a morir. 
Tus hijos se ha de guiar por todo lo que yo les enseñé, y un día comprenderán que han de alzarse y caminar.

Por tu error hoy debo pagar, los mortales deben alzarse y andar, no depender de nadie mas, de ningún otro ser.
 

En tu nombre he de cambiar toda la historia, soy solo un hombre más.
Ésta cruz no es la verdad, ni tú la gloria.  Dales libertad, esa es la verdad.

Escrio por Alberto Rionda.

 

miércoles, 1 de enero de 2014

Alguien que sobrevivió al 2013.

Comencé el 2013 con un pequeño dolor de espalda, era obvio pues tenía treinta libras de sobre peso, pero eso no evitó que mi primera comida fuera abundante. Lo que yo no sabía era que el nuevo año me traería grandes lecciones. 

Solo seis días después el gran Don Oswaldo decidía partir de este mundo dejándonos un gran vació en el corazón pero un sin número de sonrisas y recuerdos que nos acompañó el resto del año. Con mucho esfuerzo llevé el ataúd a su última morada pues empezaba a sentir los síntomas de lo que sería una de mis peores crisis de artritis en mis veinte años de padecer la enfermedad.  Llegó un punto en el que mi gitana debía ayudarme a vestirme y llevarme al vehículo para que me fuera a trabajar.  No miento cuando digo que me dolía todo el cuerpo, todo.

Vi un rayo de esperanza cuando escuché que una de mis bandas favoritas de Heavy Metal venía a tocar a mi país.  Los había esperado por más de veinte años, pero no fui al concierto. Ese mismo día de febrero tuve lo que el cardiólogo luego diagnosticaría como “ataque isquémico transitorio” que me dejó suspendido por un par de semanas.  Mi colesterol estaba por las nubes y los años de desmedidas comidas y bebidas estaban pasando la factura.  Eso, aunado con los problemas artríticos hizo que mi ánimo decayera.

Empecé un riguroso tratamiento para mejorar mi salud, pero, como era de esperarse, la dieta debía ser estricta pues debía controlar mi corazón y la artritis.  Como consecuencia empecé con problemas de ansiedad que me hicieron casi enloquecer.
Me despertaba por las noches con la sensación de una muerte inminente y debía llamar a los paramédicos para que pudieran estabilizarme.  Vaya si en este 2013 no hice llorar a mi gitana y  a mi madre.

Llegando la mitad del año nos despertamos de madrugada desesperados pues mi gitana sufría a consecuencia de un dolor insoportable a su costado derecho.  Tuvo que ser intervenida en el hospital para ser extraída su vesícula.  Ahora tenía la oportunidad de retribuirle en cuidados lo que ella había hecho conmigo durante todo el año; dolía el cuerpo, pero cuando se ama a tu compañera de vida se hace con satisfacción, sentí que esos momentos  nos unían más. Mi amigo, mi gran amigo que es como mi hermano me daba fuerzas para seguir adelante, y en algún momento pensé ver a mis familiares y amigos, a mi gitana y a "los higos" desde la gradería dándome ánimo mientras recorría la carrera del 2013 ¿podré llegar a la meta?

Sin embargo, en la otra gradería me pereció ver a mis detractores que se tomaron el tiempo de recriminar mi ateísmo y “dar gracias a dios” por nuestro sufrimiento, atribuyendo un “castigo divino”. Me obligaron  a decir “si he de morir será luchando de pie y no de rodillas” lo que para mis acusadores fue mi condena de muerte. En efecto, hubo falsas amistades que se empezaron a regocijar por mi inminente condena “jamás terminarás el 2013”.

Unos amigos muy queridos -de esos amigos sinceros que te estiman seas como seas- llegaron de visita y cuando se retiraban y los acompañaba a la salida tuve mareos y terminé en el suelo.  Uno de ellos (médico de profesión) me dijo “creo que tienes problemas de presión” así que comencé una nueva etapa de tratamientos y medicamentos para controlar mi salud.

Todos esos momentos difíciles afectaron a mis higos y mi gitana se vio en aprietos, pero siempre hubo ánimo y esperanza.  Siempre tuve a mi gitana a mi lado, a los higos allí, acostados a mi lado, a mis padres al pendiente, a mi gran amigo, a mis amigos, a mis buenos amigos a mi lado, dándome fuerzas y animándome; y si bien es cierto que no pude ser muy sociable este 2013 ellos siempre estuvieron allí ¿ahora si vamos a ir a tomar fotos? No faltó la eterna invitación de mi amigo que siempre estuvo a mi pendiente.

Todas las risas, los buenos momentos, los amaneceres, el viento, la lluvia, la música, todas esas pequeñas cosas que alegraron mis días y me dieron fuerzas son las que me hicieron sobrellevar el 2013 y si bien es cierto que podría estar enfadado o molesto por el año recién pasado, en realidad me siento agradecido, pues pude tener una visión de la realidad, de lo que importa y de lo que es relevante. 

Ahora aprendí a tener un cuerpo sano, a que el ejercicio no solo es para beneficio del cuerpo sino que puede ser tomado como momento de compartir con la familia, con la pareja.  Aprendí que un amigo esta allí, en las buenas y en las malas, que hay gente negativa que hay que pasar por alto y que cada momento se debe vivir con intensidad, como si fuera el último momento de tu vida, y aprendí que las cosas que vienen en cada año no se recriminan ni se discuten, se aceptan y se llevan con optimismo y confianza.

El 2014 debe ser un año de más investigación, de lectura, de conocimiento pero también de  esperanza, de salud y ejercicio, de amistad y sobre todo de amor. ¿suena cursi o trillado? Posiblemente, pero recuerde mi querido lector que lo esta escribiendo alguien que lo experimentó, alguien que sobrevivió al 2013.

sábado, 23 de noviembre de 2013

Sarita y don José

Hoy sábado fue un día de quehaceres y mercado.  Junto a mi musa inspiradora salimos de casa y de camino me percaté que a la llanta de mi bici le faltaba aire, así que pasamos a la estación de servicio que estaba en el camino por un poco de aire.

Al llegar al sitio tuvimos tiempo de observar una escena que me llamaría poderosamente la atención.
Una mujer dentro de su vehículo hacía señas a uno de los empleados para que se acercara a su auto. Por los exagerados ademanes pude saber que solicitó que le repararan su neumático que estaba completamente desinflado.  El empleado retira el neumático y le indica a la mujer que la llanta esta estropeada y no tiene reparación.

-Señora, creo que usted rodó varios metros con la llanta en mal estado, no se puede reparar, hay que cambiarla.
-No puede ser, si solo vengo con la llanta en ese estado unos cuantos kilómetros, no es para tanto ¡arregle la llanta!
-Señora, la llanta esta partida, no se puede reparar.
-¡Pues que esta esperando para colocar la llanta de repuesto inútil!
...Pude ver perfectamente un porta equipaje repleto de objetos, papeles, equipo de reparación disperso y una llanta oxidada entre los escombros...
-Señora, su llanta de repuesto esta estropeada también, no se la podré cambiar.
-¡Entonces coloque todo como estaba, no quiero nada!

La mujer se marchó del lugar con la llanta desinflada y bamboleando a punto de salirse.

Nos sonreímos, inflamos la llanta y nos fuimos a por las compras del mercado.

Comprando las verduras frescas típicas del lugar pudimos ver a una mujer acompañada de su hija y madre. Siempre me parece interesante ese tipo de escenas porque me agrada ver tres generaciones compartiendo un buen momento.

Sin embargo en esta escena había algo disonante.  La madre remedaba a su hija con voz burlona en cada intervención de esta y, peor aún, colocaba a su madre en tremenda presión.
- ¡mama apúrese y escoja un buen elote!
- ¡mama, deje ese elote y escoja unas uvas!
- ¡mama apúrese, que tenemos que hacer el almuerzo!
- ¡mama deje de estar viendo esas uvas y busque el elote que le pedí!

La anciana volvió a ver a su al rededor y solamente sonrió.

Al salir de hacer las compras vimos a la primar mujer del neumático averiado sentada placenteramente en la plaza de comida rápida riendo a carcajadas mientras tomaba una soda y hablaba por celular.

Por pura curiosidad busqué su vehículo en el estacionamiento solo para percatarme que, efectivamente, el neumático aún seguía estropeado y, ahora, el aro también presentaba gran daño.

...Todo apuntaba a que esos dos personajes arruinaría el día de cualquiera...

Don José, el hombre de la estación de servicio después que la primera mujer se fue sonrió y dijo "tiene ese carácter porque le falta marido" a lo que todos en el lugar reímos, algunos, propusieron sus propias teorías del porqué esa mujer actuaba de esa forma y otros, especularon el desenlace fatídico que ella tendría ese día. Un mal elemento de la sociedad no logró amargar a los demás, sino más bien, propicio unas fuertes carcajadas en una estación de servicio.

Sarita, la chica que vende verduras en el mercado, mantuvo la cordura y se concentró en ser amable y atender a las personas que estaban comprando; los compradores hicimos lo mismo. La señora que se burlaba de su hija y presionaba a su madre se dio cuenta que estaba siendo ignorada y poco a poco fue bajando la voz hasta quedarse callada sabiendo que estaba quedando en ridículo.

Y yo, pensé en contarle a usted  lo sucedido el día de hoy para que se sonría y piense que por cada lacra en el mundo hay personas inteligentes y positivas que hacen que los días sean buenos, eso si, hay que ser optimistas y sensatos como Sarita y don José.

viernes, 23 de agosto de 2013

El poder del deseo.

Ante mis ojos una cara bonita y pensé que si, era bonita, más no sexy. A los pocos segundos pensé que seguía siendo bonita, pero al mismo tiempo mística. Entonces, si es bonita y mística eso la hacía interesante, y si es interesante, llama la atención.  Cuando observaba me di cuenta que  llamaba la atención y eso hace trabajar la mente deseando entender el poder que esa cara bonita en particular  tenía para llamar la atención, por consiguiente ese rostro evocaba poder y, cuando la mente trabaja deseando encontrar el enigma de ese poder, entonces  se vuelve sexy.  En definitiva si es interesante y se hace objeto de deseo se vuelve sexy. Y no hay nada mejor que una mujer sexy por lo interesante que es.

martes, 20 de agosto de 2013

¡Eureka! El chaleco Naranja

Vivo en un lindo país, apodado el "país de la eterna primavera" lastimosamente ha sido gobernado durante años por gente corrupta e incapaz. Y por favor mi querido lector, no juzgue mis palabras, solo es cuestión que se tome unos minutos de su tiempo para investigar acerca de la historia de mi país para concluir si tengo o no razón.

La desigualdad, falta de oportunidades, mal sistema de salud, educación y otros factores han llevado a que en este país le asalten hasta en el semáforo.  Así es, los pocos Guatemaltecos que tienen acceso a un automóvil no pueden parar unos minutos en los semáforos capitalinos sin el temor a que se acerquen dos tipos en una motocicleta y le roben lo que puedan.  Y es que hasta por un celular en mi querido país puede salir hasta muerto.

Y mientras tanto los gobernantes de turno ofrecen parar la delincuencia con inteligencia y mano dura pero como es de esperarse, todo se queda en unas torpes palabras que son aplaudidas únicamente por gente incauta o por ellos mismos.

De hecho hace un tiempo a la gente que gobernaba se le ocurrió la idea de colocar a todo motorista un chaleco gris y colocar el número de mátricula impresa en el casco, así, aquellos que no portaran esas imposiciones serían identificados como asaltantes y la policía podría ir tras ellos. ¿Esto le parece ridículo? Pues resulta que contra todos los pronósticos no lo fue. Efectivamente a los asaltantes les importó un bledo las imposiciones y continuaron sus actividades delincuenciales. Pero entonces ¿Que salió mal?

Inmediatamente las noticias salieron al aire, hubo notoriedad, la economía informal hizo un dinero extra, los motoristas uniformados pero no hubo ninguna o poca (si es que hubo) logística para hacer redadas de criminales, durante unos días se vieron algunos policías comiendo o durmiendo en algunas esquinas "bonitas" de la ciudad capital, pero las capturas fueron muy pocas, de hecho, a todos esos motoristas que pagaron chalecos y matrículas para cascos ahora recibían multas si no portaban la imposición y hasta empezaron a ser asaltados por los mismos motoristas furtivos.  Y cuando se lograba capturar a algunos pocos delincuentes, estos salían de la cárcel al poco tiempo por "falta de pruebas" y es que en mi país esta palabra funciona muy bien con los delincuentes, repito: con los delincuentes. Dios le ayude a usted como persona decente si cae detenido, porque lo más probable es que jamás saldrá de prisión.

Al cabo de unos meses la "moda" de los chalecos grises fue menguando y al cabo de uno año era cosa del pasado. Ahora, el gobierno de turno pierde credibilidad, su popularidad disminuye a pasos agigantados y pienso que un día alguien influyente vio por el vidrio de su automóvil blindado a un motorista con chaleco gris y pensó ¡Eureka! Me imagino esa reunión con abundante comida y bebida, humo de cigarrillos y gente elegantemente vestida planificando la estrategia: - Que tal si resucitamos el chaleco gris para los motoristas pero en lugar de ser gris ¡AHORA SERÁ NARANJA! igual que el color de nuestro partido, así, la gente que anda en moto pagará un chaleco, otra matrícula en el casco y como regalo ¡Pagará multas si no aplica la imposición! así, la gente verá nuestro color de partido, nos amará y votará por nosotros en las próximas elecciones.

En esa fatídica reunión, el partido empezó a cavar su propia tumba.

Ahora la economía informal ya salió a ganarse nuevamente unos centavos extras, las noticias vuelven a dar notoriedad y volveremos a ver algunas patrullas en alguna de las esquinas de las zonas más bonitas de la capital.  Igual los delincuentes no usarán las disposiciones y usted querido automovilista tendrá que seguir atento a dar su celular cuando el diablo, la muerte o el destino decida que a usted le toque el semáforo en rojo.

...Y cambiando "Argentina" por "Guatemala" todo queda igual en la lírica de Horcas..
 

miércoles, 22 de mayo de 2013

domingo, 19 de mayo de 2013

En la oficina.

Y en medio de un silencio sepulcral se escuchan clics que me recuerdan que cada día somos menos humanos.

El tormento.

Me fui a la cama con un poco de desesperación, no sabía por qué, pero el presentimiento no era bueno.

Me dormí.

Desperté repentinamente con un dolor punzante en el hombro izquierdo, posiblemente haya sido la posición así que gire al otro lado para seguir dormido.

Me dormí.

El dolor del hombro derecho fue intenso y me despertó, así que no podía girar al lado izquierdo o derecho por el dolor, tuve que quedarme casi inmóvil boca arriba, no esperaba que se me calmara el dolor, al contrario, sabía que se incrementaría, pero al menos si no movía mis hombros el dolor sería más soportable.

Me dormí.

Desperté cuando me percaté que el dolor punzante de mis hombros estaba acompañado de un dolor punzante de las muñecas y rodillas.

Estaba jodido.

Busqué la manera de colocar mi cuerpo en una posición en la que el dolor fuera más soportable, no que desapareciera, solo que fuera soportable. No fue así.

Estaba jodido.

Traté de levantarme de la cama pero el dolor era muy intenso, así que con mucho esfuerzo y dolor pude incorporarme en la cama. Ponerme de pie fue un calvario.

Estaba jodido.

Lentamente me dirigí a la cocina a tomar el medicamento y retorné a la cama. Intenté dormirme, pero el dolor me recordaba que el sufrimiento no había terminado. Cuando el medicamento empezó a hacer efecto sentí un leve descanso, muy pequeño, pero lo pude sentir.

Soñé.

Logre quedar en una posición en la que por un segundo no sentía dolor, era la mejor sensación que había sentido en toda la noche.  realmente disfruté ese momento.

Soñé.

El despertador sonó y maldije mi suerte, pero agradecí el hecho de haber sobre llevado la noche del tormento.  El amanecer me indicaba que todo había terminado y pensé que era posible que un día podría llegar a dormir bien.

Soñé.

Una vida de descuidos y desordenes me llevó a sufrir las consecuencias y me di cuenta que la artritis reumatoide no perdona. En la actualidad recibo tratamiento y estoy estable. Sin embargo, sueño en el día que esta enfermedad sea cosa del pasado y deje en paz a miles de personas que, como yo, en algún momento sufrimos su tormento. 

miércoles, 13 de febrero de 2013

San Valentín, Cupido o día del cariño

Allá por el siglo XIV, el emperador Claudio II prohibió el casamiento de los jóvenes porque, de esta forma, eran idóneos para las batallas.  Un sacerdote Cristiano llamado San Valentín, que no estaba de acuerdo con aquel decreto, decidió casar a las parejas de forma secreta.  Poco pasó para que fuera descubierto y asesinado un 14 de febrero.

Anterior a San Valentín, los griegos adoraban al dios del amor, Eros, relacionado íntimamente con la atracción sexual, pero principalmente, relacionado al amor sexual entre hombres; ya que Afrodita era la diosa del amor heterosexual.  Su equivalente más cercano era Cupido, que, en Roma era relacionado al deseo sexual.

Se cree que fueron los estadounidenses antiguos que, queriendo "suavizar" la imagen de Eros (Cupido), le representaron como un bebé halado que, con un arco y flechas, entrelazaba los corazones de personas heterosexuales. Y aunque Cupido fuera el símbolo del nuevo y encubierto amor, se le acuñó el nombre del santo.  De ahí la celebración de San Valentín o día de los enamorados todos los 14 de febrero.

Poco tiempo pasó para que algunos comerciantes astutos se dieran cuenta que en ese día se podía generar ganancias económicas y desde entonces, para estas fechas, el día de San Valentín es una época que mueve millones de dólares en casi todo el planeta.

Ahora bien ¿Que se debiera celebrar precisamente el 14 de febrero? estoy convencido que las parejas poco convencionales, o las que se unieron de formas arriesgada, tendrían mucho que celebrar, así mismo, las parejas gays o las personas con un fuerte apetito sexual. 

Pero ¡Un momento! eso no se puede celebrar porque es prohibido.  No podemos promover el amor arriesgado, la homosexualidad o la libertad sexual. Lo mejor sería ocultar las verdaderas raíces y disfrazar la fecha como el día del "amor" (no sexual) y la "amistad" es mejor promover el intercambio de bienes, antes que promover el amor.

En las escuelas harán intercambio de regalos entre los niños, les obligarán a hacer actividades y juegos que les sugieran amor (eros).  Pero, posteriormente, esa misma escuela castigará severamente a las parejas que encuentre en la institución. Porque un niño, o un adolescente no se puede enamorar.

En las oficinas jugarán al amigo secreto y luego, fruto de esos "juegos" y coqueterías, dos compañeros se empezarán a atraer.  Los demás se codearán y harán gestos cuando los vean juntos; pero cuando se enamoren y quieran pasar el resto de sus vidas juntos, uno de ellos tendrá que ser despedido. La Empresa no permite parejas. Y es que el amor solo debe ser superficial, un juego, no debe ser real.

En consecuencia, si se ha de celebrar el día del cariño -si, ahora es llamado "cariño"- con los convencionalismos actuales, que este día se vaya a la mierda, no me interesa. 

Sin embargo, ahora usted tiene los hechos y un punto de vista. Por lo tanto, usted decide si quiere continuar el juego de falsa moralidad que la sociedad actual nos ha impuesto, o celebrará el día, con motivos reales, basándose en los hechos históricos. 

Porque, al final de cuentas, será usted quien decidirá conscientemente, si celebra a San Valentín, cupido, o el día del cariño


"Cuando hagas el amor, grita con el alma, grita tan alto y que en tu vida tu seas amigo el único autor" Txus

miércoles, 30 de enero de 2013

Histeria colectiva

Me desperté muy temprano por la mañana para ir a trabajar. Le di un beso a mi esposa, coloqué la calefacción, un buen disco de Rock y me aventuré a la ruta.

No faltó mucho para darme cuenta que un sujeto bocinó tan fuerte que era evidente que se sentía molesto o presionado. Otro, por la forma de hacer cambio de luces pretendía que los demás vehículos desaparecieran.  La gente gritaba e insultaba, los carros se dejaban ir unos contra otros en completa afrenta y desesperación, bocinas, humo, caos en las mentes.

Vi la hora y pensé que en mi país muy pocas empresas empieza operaciones a las cinco de la mañana, por lo que, la mayoría estábamos en la ruta con la única misión de llegar temprano y con tiempo a nuestro lugar de trabajo.

Sabiendo que en lo personal llego una hora antes decidí hacer un experimento: como pude logré llegar al carril donde circulan los buses y escogí tomar ese carril haciendo las continuas paradas que ellos hacen, tenía tiempo y no quería que la histeria colectiva me alcanzara este día. Por otra parte, me daría la oportunidad de escoger vehículos al asar y seguir sus rutas para ver a los lugares que iban, si, me estaba divirtiendo en la ruta.

Durante todo el recorrido y con todo el tiempo del mundo pude observar que los vehículos histéricos iban, uno a uno entrando en empresas con las luces apagadas; mi corazonada era cierta, el único objetivo era llegar temprano, encontrar el mejor estacionamiento o ser el primero en marcar tarjeta.

Sin darme cuenta tocó mi turno de cruzar hacia mi lugar de trabajo y cuando me estacioné me pude dar cuenta que hice casi el mismo tiempo que si me hubiera venido pelando en toda la ruta. Con una diferencia: yo venía sonriendo mientras los otros estaban tratando de calmar su estrés.

La presión social nos obliga a competir por todo y desde niños nos enseñan que "debemos ser los primeros" no importando si esa competencia tiene o no un sentido.

Ser el primero en la ruta es imposible, siempre habrá alguien delante de ti.  No dejar pasar a alguien o rebasarla de forma violenta no te hace mejor, si no más ignorante. Tratar de ser el mejor es excelente, hay que luchar por eso, pero pienso que con calma y sobriedad se pueden alcanzar lo que queremos sin necesidad de atormentarse y sin dejar salir a nuestro ser más primitivo.