Me desperté muy temprano por la mañana para ir a trabajar. Le di un beso a mi esposa, coloqué la calefacción, un buen disco de Rock y me aventuré a la ruta.
No faltó mucho para darme cuenta que un sujeto bocinó tan fuerte que era evidente que se sentía molesto o presionado. Otro, por la forma de hacer cambio de luces pretendía que los demás vehículos desaparecieran. La gente gritaba e insultaba, los carros se dejaban ir unos contra otros en completa afrenta y desesperación, bocinas, humo, caos en las mentes.
Vi la hora y pensé que en mi país muy pocas empresas empieza operaciones a las cinco de la mañana, por lo que, la mayoría estábamos en la ruta con la única misión de llegar temprano y con tiempo a nuestro lugar de trabajo.
Sabiendo que en lo personal llego una hora antes decidí hacer un experimento: como pude logré llegar al carril donde circulan los buses y escogí tomar ese carril haciendo las continuas paradas que ellos hacen, tenía tiempo y no quería que la histeria colectiva me alcanzara este día. Por otra parte, me daría la oportunidad de escoger vehículos al asar y seguir sus rutas para ver a los lugares que iban, si, me estaba divirtiendo en la ruta.
Durante todo el recorrido y con todo el tiempo del mundo pude observar que los vehículos histéricos iban, uno a uno entrando en empresas con las luces apagadas; mi corazonada era cierta, el único objetivo era llegar temprano, encontrar el mejor estacionamiento o ser el primero en marcar tarjeta.
Sin darme cuenta tocó mi turno de cruzar hacia mi lugar de trabajo y cuando me estacioné me pude dar cuenta que hice casi el mismo tiempo que si me hubiera venido pelando en toda la ruta. Con una diferencia: yo venía sonriendo mientras los otros estaban tratando de calmar su estrés.
La presión social nos obliga a competir por todo y desde niños nos enseñan que "debemos ser los primeros" no importando si esa competencia tiene o no un sentido.
Ser el primero en la ruta es imposible, siempre habrá alguien delante de ti. No dejar pasar a alguien o rebasarla de forma violenta no te hace mejor, si no más ignorante. Tratar de ser el mejor es excelente, hay que luchar por eso, pero pienso que con calma y sobriedad se pueden alcanzar lo que queremos sin necesidad de atormentarse y sin dejar salir a nuestro ser más primitivo.
miércoles, 30 de enero de 2013
miércoles, 23 de enero de 2013
Vuelo eterno.
Rebasó la línea impuesta entre la vida y la inmortalidad, dejándonos a los mortales con nuestros problemas y dificultades. El cosmos es ahora su nuevo hogar donde junto a todos los demás viajan libres por toda la eternidad.
¿Cuando dejaremos de llorar?
El dolor y la desesperación al fin dejaron de acosarlo. La impotencia y desconsuelo liberaron su alma. La tristeza que un día se sentó a su mesa al fin decidió irse. Todos los seres grises le vieron partir y esbozaron una sonrisa pues el momento había llegado.
¿Cuando entenderemos?
Dejando todo atrás se preocupó por avisar al consuelo y la esperanza para que nos visitaran, ahora están con nosotros. Nos susurran al oído tratando de explicar cual fue su destino. Con ellos de compañía hicimos los ritos ancestrales entendiendo que su vuelo es eterno y no lo podemos parar.
¿Cuando lo alcanzaremos?
Con todo respeto don Osvaldo, nos seguiremos viendo.
¿Cuando dejaremos de llorar?
El dolor y la desesperación al fin dejaron de acosarlo. La impotencia y desconsuelo liberaron su alma. La tristeza que un día se sentó a su mesa al fin decidió irse. Todos los seres grises le vieron partir y esbozaron una sonrisa pues el momento había llegado.
¿Cuando entenderemos?
Dejando todo atrás se preocupó por avisar al consuelo y la esperanza para que nos visitaran, ahora están con nosotros. Nos susurran al oído tratando de explicar cual fue su destino. Con ellos de compañía hicimos los ritos ancestrales entendiendo que su vuelo es eterno y no lo podemos parar.
¿Cuando lo alcanzaremos?
Con todo respeto don Osvaldo, nos seguiremos viendo.
domingo, 2 de diciembre de 2012
¡Feliz Navidad!

En algún momento del tiempo se mezcló el nacimiento de Jesús, la
festividad a Frey, dios del Sol, la historia de San Nicolás y la leyenda de
Krampus para dejar esta peculiar festividad de fin de año que todos conocemos
como Navidad. Festividad que, la odie o la ame, una cosa es segura, no pasa desapercibida.
Muchos no celebrarán la Navidad por diversas razones; Cuando faltan
papás, cuando escasea el dinero, cuando hay enfermedad, muerte o cuando un
recuerdo amargo le quitó el deseo de celebrarlo, es comprensible, la fecha,
lejos de alegrar a esas personas, les traerá amargos recuerdos. Entonces, no queda de otra, respetemos su
derecho a rechazar las fiestas de fin de año.
Sin embargo, para la mayoría,
la fecha trae diferentes sabores dulces que alegran el alma y dibuja
sonrisas.
Los que me conocen saben que no
soy adepto a celebrar fechas especiales, pero ¿Qué les digo? Cuando casi todo el
planeta se pone de acuerdo en determinar un día para descansar, compartir con
la familia, los amigos, mostrar buenos deseos al prójimo ¡hombre! Eso es para
celebrarlo, es para contagiarse de lo bueno y transmitirlo a las demás personas.
Independientemente a mi apatía, en la época navideña acompaño a mi
familia a adornar la casa, busco dar un obsequio a mis seres queridos, a mis
hijos. Entonces, al ver películas de la época acompañado con las galletas hechas por mi
esposa, abrir obsequios, la visita a mi madre,
ver a mis hermanos, hablar con los amigos, los vecinos, definitivamente, hace que
la fecha cobre sentido, y entonces, me termino contagiando del bien llamado “espíritu Navideño”
Sólo me lamento por los hijos de aquellas personas que sin un motivo
contundente, decidieron, o fueron influenciados a no celebrar la época, imponiendo esa apatía a los más
pequeños que añoran la fortuna de sus amigos. A los niños no les importa si Jesús nació
exactamente un 24 de diciembre, no entienden el por qué un árbol de navidad es pagano, no entienden de religión, de creencias, de posturas. Un niño desea un
juguete, poder sonreír con sus padres, sus amigos, quemar cohetillos, desvelarse y dejarse llevar por todo lo
positivo que genera la época.
Sí, es cierto, se ha comercializado la navidad y en muchos aspectos se ha tergiversado el sentido original de la festividad, pero ¡No la friegue! No contribuya a que se pierda esa bonita tradición de mostrar fraternidad y bien en, al menos, un día al año.
Aún tiene tiempo; no por usted, por los niños, por los que vienen. Demuestre amor, de obsequios, acérquese a la gente que ama, y exprese paz, proclame bien, desee ¡feliz Navidad!
Sí, es cierto, se ha comercializado la navidad y en muchos aspectos se ha tergiversado el sentido original de la festividad, pero ¡No la friegue! No contribuya a que se pierda esa bonita tradición de mostrar fraternidad y bien en, al menos, un día al año.
Aún tiene tiempo; no por usted, por los niños, por los que vienen. Demuestre amor, de obsequios, acérquese a la gente que ama, y exprese paz, proclame bien, desee ¡feliz Navidad!
jueves, 28 de junio de 2012
Al final el espíritu oscuro logró separarme de ti
Llegué a tu ser con más dudas que respuestas.
Un nuevo ciclo estaba por iniciar.
Empecé con el pie izquierdo encontrando rechazo.
Poco a poco fui ganándome tu confianza.
Tu alma confió en mi y me dio una oportunidad.
Me sentí honrado.
Cuando tu alma sabia cambió me volviste a recibir con los brazos abiertos.
Tu nueva alma era sincera y me animó a seguir.
Traté de agradarte dando lo mejor de mi.
En verdad que me esforcé.
Tu confianza y mi esfuerzo hicieron que tus hijos me entendieran.
Guié a muchos, a todos los que lo permitieron.
Encontré amor y odio entre tus hijos, pero al final me identifiqué con todos.
Fue muy doloroso cuando arrancaron tu alma sincera.
Me sentí enfermo cuando un espíritu oscuro te poseyó.
Hasta me sentí traidor por no luchar por recuperar tu alma sincera.
Ese fue un error.
El espíritu oscuro te poseyó y empezó a arrancar a sus propios miembros.
Uno a uno fueron cayendo; pero al ser arrancados se volvieron en almas puras.
Se liberaron.
Tus hijos fueron sacrificados, censurados y mutilados.
Me dio asco.
Todavía no sabía si despegar e irme como llegué.
Pero decidí quedarme y luchar.
Luché lo más que pude, luché como en un principio me ensañaste.
Con la verdad por delante luché, traté de pelear y ganar.
Pero no pude.
Al final el espíritu oscuro logró separarme de ti.
Pobre de ti y de tus hijos.
Ahora, junto con las almas puras veo desde lejos como te empiezas a debilitar.
Te morirás si no te deshaces de ese espíritu oscuro.
Y aunque nunca más pueda volver a ti, me regocijaré con el resto de almas
cuando el espíritu oscuro se devuelva al infierno de donde nunca debiera haber salido.
Resiste que algún día serás libre.
Un nuevo ciclo estaba por iniciar.
Empecé con el pie izquierdo encontrando rechazo.
Poco a poco fui ganándome tu confianza.
Tu alma confió en mi y me dio una oportunidad.
Me sentí honrado.
Cuando tu alma sabia cambió me volviste a recibir con los brazos abiertos.
Tu nueva alma era sincera y me animó a seguir.
Traté de agradarte dando lo mejor de mi.
En verdad que me esforcé.
Tu confianza y mi esfuerzo hicieron que tus hijos me entendieran.
Guié a muchos, a todos los que lo permitieron.
Encontré amor y odio entre tus hijos, pero al final me identifiqué con todos.
Fue muy doloroso cuando arrancaron tu alma sincera.
Me sentí enfermo cuando un espíritu oscuro te poseyó.
Hasta me sentí traidor por no luchar por recuperar tu alma sincera.
Ese fue un error.
El espíritu oscuro te poseyó y empezó a arrancar a sus propios miembros.
Uno a uno fueron cayendo; pero al ser arrancados se volvieron en almas puras.
Se liberaron.
Tus hijos fueron sacrificados, censurados y mutilados.
Me dio asco.
Todavía no sabía si despegar e irme como llegué.
Pero decidí quedarme y luchar.
Luché lo más que pude, luché como en un principio me ensañaste.
Con la verdad por delante luché, traté de pelear y ganar.
Pero no pude.
Al final el espíritu oscuro logró separarme de ti.
Pobre de ti y de tus hijos.
Ahora, junto con las almas puras veo desde lejos como te empiezas a debilitar.
Te morirás si no te deshaces de ese espíritu oscuro.
Y aunque nunca más pueda volver a ti, me regocijaré con el resto de almas
cuando el espíritu oscuro se devuelva al infierno de donde nunca debiera haber salido.
Resiste que algún día serás libre.
sábado, 19 de mayo de 2012
El robo más largo de mi historia.
Hace un par de años me asaltaron; en realidad fue un asalto rápido: un tipo armado me sorprende en la calle, me pide mi dinero, se va corriendo y jamás vuelvo a saber de él. Si, fue muy rápido y me sorprendió; pero lo que me pasó después fue mucho más lento y terrorífico.
Todo comenzó hace como tres años, cuando fui contactado por teléfono por una dulce voz que me ofreció un trato: Me daría una tarjetita mágica con la que yo podía comprar cuanto quisiera, la corporación para la que ella trabajaba pagaría todo lo que yo comprara y luego, yo les pagaría a ellos con una pequeña diferencia. No me interesé así que con la misma educación con la que me contactaron rechacé la oferta. Pasaron tres largos años llamándome, enviándome la tarjetita mágica e insistiendo para que la tomara.
Un infortunado día decidí probar el asunto y acepté la tarjetita mágica.
Para celebrar el nuevo trato me fui con los míos a comer y gasté 200. Todo funcionó como me habían dicho: comí, di la tarjetita mágica y todo resuelto, en realidad no se veía tan mal el asunto.
Un mes después me enviaron una nota donde decía que les tenía que pagar 700; pensé que había un error y llamé, pero la dulce voz ya no estaba allí, al contrario, una voz robótica masculina me comentó que, efectivamente yo había gastado 200, pero ahora había un truco: al consumir por primera vez ellos me sumaban 500 por usar la tarjetita mágica. Me enfurecí y les dije que jamás les iba a pagar eso, terminé la llamada y decidí darles una lección: no les pagaría lo que había consumido hasta un mes después.
Al siguiente mes me enviaron otra nota donde ahora les debía 900: los 200 que yo había consumido, los 500 que me habían cobrado mágicamente y 200 por no haber pagado lo que ellos decían. Volví a contactarlos enfurecido y les anuncié enérgicamente que nunca en la vida les daría mi dinero, pero ahora la bonita relación había terminado. Me dijeron que ahora yo les debía dinero y tenía que pagar lo que ellos querían o me quitarían el dinero de mi salario, me quitarían mis cosas y le hablarían a un amigo chismoso para que hablara mal de mi a todo el mundo diciendo que yo les había robado a ellos.
Fue en ese momento cuando me di cuenta que esta siendo asaltado. Corrí a la autoridad a denunciar el asalto pero la autoridad me contesto "usted debe pagar a esas buenas personas, si no lo hace se las verá con nosotros" no podía creer que ella estuviera de acuerdo con los ladrones.
Como último recurso le consulté a un viejo sabio, que sabe del pasado y el futuro. Seguro que él podría ayudarme. "no puedes denunciar a esos ladrones, ellos dominan el mundo, al gobierno, a la sociedad. Ellos tienen muchos años robando a la gente, se hacen pasar por tus amigos, te hablan bien y te extienden la mano, pero cuando te tienen en su poder te chupan todo tu dinero hasta que te dejan sin nada. O les das tu dinero o ellos te acusarán de ladrón y nadie querrá saber de ti; no tendrás trabajo ni amigos, serás humillado y menospreciado, te perseguirán hasta quitarte todo lo que tengas y tu fin será la muerte."
"Tendrás que darles tu dinero"
Desconsolado fui ante mi ladrón a darle mi dinero ¡aquí tienen su tarjeta mágica y aquí tienen sus 900 ya déjenme en paz!
¡Un momento! me respondieron, si quieres que te dejemos en paz no nos tendrás que dar 900 si no debes darnos 1000, luego, tienes que darnos 100 más por dejarte en paz, luego tendrás que darnos 50 para hacer una carta con la que tendrás que ir humillado con nuestro amigo chismoso a pedirle de rodillas que ya no hable más de ti, será hasta entonces cuando te dejaremos en paz.
Tuve que hacer todo lo que me pidieron, darles mi dinero, humillarme e implorar hasta que al fin me dejaron en paz; o al menos eso creo.
Ahora les veo de lejos riendo, robando casas, autos, sueños, anunciándose en los periódicos y en la tele, invitando a la gente a que lleguen con ellos para ser robados.
Yo sigo asustado y espero haber aprendido la lección para no dejarme robar de nuevo y ahora que lo pienso, señor ladrón que me robó en la calle: gracias por robarme poco dinero y rápidamente.
Todo comenzó hace como tres años, cuando fui contactado por teléfono por una dulce voz que me ofreció un trato: Me daría una tarjetita mágica con la que yo podía comprar cuanto quisiera, la corporación para la que ella trabajaba pagaría todo lo que yo comprara y luego, yo les pagaría a ellos con una pequeña diferencia. No me interesé así que con la misma educación con la que me contactaron rechacé la oferta. Pasaron tres largos años llamándome, enviándome la tarjetita mágica e insistiendo para que la tomara.
Un infortunado día decidí probar el asunto y acepté la tarjetita mágica.
Para celebrar el nuevo trato me fui con los míos a comer y gasté 200. Todo funcionó como me habían dicho: comí, di la tarjetita mágica y todo resuelto, en realidad no se veía tan mal el asunto.
Un mes después me enviaron una nota donde decía que les tenía que pagar 700; pensé que había un error y llamé, pero la dulce voz ya no estaba allí, al contrario, una voz robótica masculina me comentó que, efectivamente yo había gastado 200, pero ahora había un truco: al consumir por primera vez ellos me sumaban 500 por usar la tarjetita mágica. Me enfurecí y les dije que jamás les iba a pagar eso, terminé la llamada y decidí darles una lección: no les pagaría lo que había consumido hasta un mes después.
Al siguiente mes me enviaron otra nota donde ahora les debía 900: los 200 que yo había consumido, los 500 que me habían cobrado mágicamente y 200 por no haber pagado lo que ellos decían. Volví a contactarlos enfurecido y les anuncié enérgicamente que nunca en la vida les daría mi dinero, pero ahora la bonita relación había terminado. Me dijeron que ahora yo les debía dinero y tenía que pagar lo que ellos querían o me quitarían el dinero de mi salario, me quitarían mis cosas y le hablarían a un amigo chismoso para que hablara mal de mi a todo el mundo diciendo que yo les había robado a ellos.
Fue en ese momento cuando me di cuenta que esta siendo asaltado. Corrí a la autoridad a denunciar el asalto pero la autoridad me contesto "usted debe pagar a esas buenas personas, si no lo hace se las verá con nosotros" no podía creer que ella estuviera de acuerdo con los ladrones.
Como último recurso le consulté a un viejo sabio, que sabe del pasado y el futuro. Seguro que él podría ayudarme. "no puedes denunciar a esos ladrones, ellos dominan el mundo, al gobierno, a la sociedad. Ellos tienen muchos años robando a la gente, se hacen pasar por tus amigos, te hablan bien y te extienden la mano, pero cuando te tienen en su poder te chupan todo tu dinero hasta que te dejan sin nada. O les das tu dinero o ellos te acusarán de ladrón y nadie querrá saber de ti; no tendrás trabajo ni amigos, serás humillado y menospreciado, te perseguirán hasta quitarte todo lo que tengas y tu fin será la muerte."
"Tendrás que darles tu dinero"
Desconsolado fui ante mi ladrón a darle mi dinero ¡aquí tienen su tarjeta mágica y aquí tienen sus 900 ya déjenme en paz!
¡Un momento! me respondieron, si quieres que te dejemos en paz no nos tendrás que dar 900 si no debes darnos 1000, luego, tienes que darnos 100 más por dejarte en paz, luego tendrás que darnos 50 para hacer una carta con la que tendrás que ir humillado con nuestro amigo chismoso a pedirle de rodillas que ya no hable más de ti, será hasta entonces cuando te dejaremos en paz.
Tuve que hacer todo lo que me pidieron, darles mi dinero, humillarme e implorar hasta que al fin me dejaron en paz; o al menos eso creo.
Ahora les veo de lejos riendo, robando casas, autos, sueños, anunciándose en los periódicos y en la tele, invitando a la gente a que lleguen con ellos para ser robados.
Yo sigo asustado y espero haber aprendido la lección para no dejarme robar de nuevo y ahora que lo pienso, señor ladrón que me robó en la calle: gracias por robarme poco dinero y rápidamente.
martes, 31 de enero de 2012
Hay mucho más allá afuera
Dos amigos estudiaban en una clase. A ambos les dieron un libro de texto donde se contaba la historia de su país, específicamente la historia y relatos de su ciudad. Los dos se fascinaron con los relatos y las historias, las leían una y otra vez y soñaban en vivir las aventuras que allí se contaban. Al crecer los amigos se dejaron de ver: el primero se fue de la ciudad y el segundo se quedó.
Muchos años después el primero regresó a la ciudad y fue a visitar a su amigo de la infancia.
-¿Qué te has hecho?
- Pues me he tomado el tiempo de conocer el resto de nuestro país. Es realmente maravilloso.
El primer amigo notó que el segundo no comprendió su aseveración, así que trató de explicarle:
-Tu sabes, los demás pueblos que hay en nuestro país.
-Seguro estás bromeando, dijo el segundo amigo, no hay pueblos en nuestro país más que esta ciudad.
-No, no, no, te equivocas, hay muchos y son más fascinantes incluso que esta ciudad.
-¡Eso no puede ser! He leído el texto de la primaria una y otra vez, y en ningún lado dice que hay otros pueblos ¿porqué aseguras que hay otros pueblos si el libro que leímos de pequeños dice que no hay nada más?
El primero sonrió y respondió:
- Hay otros libros, nosotros de pequeños leímos solo uno de ellos ¡pero son muchos! Y cada uno habla de si mismo, yo los he leído todos y forman parte de una gran enciclopedia, si los lees todos entenderás a tu país. Cuando yo los leí decidí ir a verlos, los he recorrido, paseado por sus calles, hablado con sus habitantes y te aseguro que hay mucho más allá afuera.
El segundo no daba crédito a lo que escuchaba así que argumentó:
- ¡Realmente estás loco! no pueden haber otros pueblos, solo este. Tú te fuiste y por eso enloqueciste, pero los que nos quedamos acá hemos repasado una y otra vez el texto. Lo estudiamos y analizamos las historias ¡No hay otros pueblos! Siento pena por ti, me das lástima porque crees saber lo que en realidad no conoces; espera a que se los cuente a los amigos de la infancia, todos se reirán de ti. El segundo amigo se fue riéndose del primero que se quedo en la plaza de la ciudad sentado observándole con tristeza.
Esa fue la última vez que los amigos se vieron o hablaron. El primero siguió conociendo los pueblos de su país y eventualmente se fue a conocer el resto del mundo. El segundo, bueno, de él no hay mucho que contar.
En lo personal creo que no hay información errónea, solo parcial. Entiendo que no se puede basar el conocimiento científico en una sola fuente.
domingo, 11 de diciembre de 2011
El callejón de las almas atormentadas
Las casas son pequeñas pero acogedoras, son casas frías que se calientan solo con la presencia de sus habitantes. Tiene amplios jardines al frente y cuando los vecinos salen a darles mantenimiento se saludan con cortesía y una sonrisa amistosa que te hace sentir bien.
A mi lado vive don Juan; un jubilado que decidió esconderse de sus hijos malvados que quieren quitarle el poco dinero que hizo en su juventud. Más al fondo vive una familia muy dulce que quiere olvidar el atentado que su hija sufrió y que casi le cuesta la vida. En la casa cinco esta una señora solitaria que nunca he llegado a conocer bien, solo que todos los sale a trabajar en su auto compacto pero muy bien cuidado. Ella ha decidido no hablar de si misma y se empeña en ser cortez sin llegar a intimar con sus vecinos; todos hemos respetado eso.
En la última casa vive una pareja extraña, con autos lujosos y demasiada amabilidad para su apariencia que te da a entender que son de orígenes humildes. Y la pareja de la casa más bonita cuida con esmero el jardín deseando olvidar el asesinato de su único hijo hace un tiempo atrás.
Yo viene hace poco y me siento como en familia. Se que ya no me iré porque también necesitaba escapar, y es que en este callejón vienen las almas atormentadas que necesitan olvidar.
jueves, 29 de septiembre de 2011
Los ojos del descaro y la mentira
Lentamente fue abriendo sus ojos hasta que la noche se hizo visible. Sintió nuevamente el dolor que le hizo dar mil vueltas en la cama hasta que decidió incorporarse. Viendo por la venta sintió la frustración y la desesperación. Se sintió en un abismo. Estando allí escucho esa voz que no es recurrente a esa hora y de pronto recobró las fuerzas para seguir vivo.
Pensó que había razón para seguir luchando y se adentró en la ciudad. Se dio cuenta de la injusticia y desigualdad; de la hipocresía, de la ignorancia y la traición. Pudo ver los ojos del descaro y la mentira pero no sucumbió. Esa pequeña voz había sido más fuerte que todo lo demás.
Pensó que había razón para seguir luchando y se adentró en la ciudad. Se dio cuenta de la injusticia y desigualdad; de la hipocresía, de la ignorancia y la traición. Pudo ver los ojos del descaro y la mentira pero no sucumbió. Esa pequeña voz había sido más fuerte que todo lo demás.
domingo, 26 de junio de 2011
Sombra en la oscuridad
E imprudentemente la sombra en la oscuridad estaba allí, ante mi, viéndome fijamente. Sentí un frio abrazador que tomó por sorpresa todo mi cuerpo; mis brazos no lograban taparme para dejar de verle. Yo grite, pero mi voz apenas se escuchó; era más fuerte el eco de sus pasos acechantes que se dirigían hacia mi. Al fin, frente a frente su mirada difusa penetró la mía, no podía creerlo, estaba allí, era ella.
"no deseo tu alama" me dijo. Sentí una extraña tranquilidad seguida de una inquietante duda ¿que deseas de mi? me atreví a preguntar pero lentamente se giró desapareciendo en la oscuridad. No era el momento pensé, era la persona errada quizás. Con mano temblorosa sequé la humedad de mi frente y al volver mis ojos vi como la oscuridad se teñía de blanca luz, hasta entonces entendí que había amanecido. Pero desde entonces aún me despierto por las noches, esperando cuándo será que la sombra que me visitó venga por mi alma.
A veces, cuando se está jugando en las redes sociales, puede que, en un momento de inspiración se pueda crear cuentos a la distancia.
Muchísimas gracias a Gabriela Flores por inspirarse junto a mi en una tarde melancólica.
domingo, 12 de junio de 2011
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