viernes, 29 de abril de 2011

Aprendiz del 8vo arte


Hoy he vuelto a pensar ¿eres arrogante cuando afirmas que tus fotos son las mejores por el simple hecho que tu las tomaste? y ¿eres hipócrita cuando ves una buena foto tomada por otro fotógrafo y te da envidia?

Porque si amas tu trabajo fotográfico, lo aprecias y te tomas el tiempo para robarle a Dios un instante de la vida ¿acaso no aprecias ese momento que ahora es tuyo? El afirmar que tus fotos son las mejores porque tu las tomaste no es arrogancia, es una afirmación que indica que aprecias tu trabajo, que aceptas que de allá arriba te permitieron quedarte con ese instante. En realidad no es un robo, sino un regalo que sabes que se te ha cedido a únicamente ti . Nadie, nadie, tendrá ese momento. Haz jugado a ser dios con humildad y tienes un momento. Tus ojos vieron algo que sabes que podía ser tuyo; Por lo tanto, debes apreciarlo, atesorarlo, y es que ahora tienes una misión: mostrarla a quien lo aprecie. Has tomado un momento para mostrarlo, para compartirlo con la sencillez y que el espectador al verlo pueda reflexionar. Se que alguien lo hace, en algún momento de su vida, si, medita al ver tu foto. Tus fotos son las mejores: porque tu las has tomado.

Sin embargo, el tomar fotos solo para alardear de ello si es un robo, Dios no te las ha regalado: le has robado a la naturaleza, le has robado a Gaia algo que no es tuyo, no te pertenece. Por eso el hipócrita se roba las fotos sin pedir permiso, solo piensa en como esa instantánea le hará destacar. El hipócrita no ama su foto, ama la fama, por eso siente envidia cuando ve la imagen de otro fotógrafo. Él quiere ser el único, no le interesa la foto, el momento, él quiere fama.

Si capturas el regalo de los dioses con respeto y admiración, entonces tus fotos son las mejores, eres un buen fotógrafo. Por consiguiente apreciarás el arte de otro, sabrás apreciar el momento y agradecerás a la vida que le permitiera a otra persona tener el regalo que tu has capturado en una oportunidad. Por otro lado, el hipócrita, el mal fotógrafo seguirá envidiando, queriendo superar a los demás y cuando sienta, la única imagen que tendrá es la de su propia decepción.

Por esas y muchas razones he abandonado el término "fotógrafo profesional" y he optado por el de "aprendiz del 8vo arte" seguiré aprendiendo de este planeta, capturando los momentos que se me presenten solo a mi, los que me regalen, y tendré la responsabilidad de compartirlos con quien lo quiera apreciar; no me debe importar si les gusta o no, porque, al final, es un regalo divino, mi foto es un regalo de Dios a la humanidad, me debo sentir orgulloso, porque mis fotos serán las mejores, porque yo las tomé.

sábado, 23 de abril de 2011

Encuentros y re encuentros

Foto tomada por Silvana Palencia

Hace unos años me inicié en las redes sociales con el casi extinto Hi5. Entré como buen nuevo con mi esposa, siendo los únicos amigos allí. Luego, me encontré con estudiantes de aquel entonces (muchos ahora ya profesionales y amigos) y poco a poco conocí nuevas personas con las que tenía muchas cosas en común (destaco la amistad con Walter Guzmán que hasta la fecha seguimos en contacto) Cuando Hi5 pasó de moda, me vi solo en el vecindario ¡ya todos se habían pasado a facebook! así que me cambié de vecindario: un vecindario mucho más grande y elegante. Con reglas generalizadas y muchas ventajas (por el momento).

Estando allí me encontré con todos mis estudiantes, compañeros de trabajo, vecinos, personas que veía por la calle y últimamente con ex compañeros de la Universidad y del colegio. Y es aquí donde quiero hacer la pausa.
Durante unas semanas me sentí muy contento y hasta emocionado; los re encuentros me tomaron por sorpresa y no puedo negar que una lagrima me recordó que aún era humano. Me sentí emocionado.

Pero ha pasado poco tiempo (poquísimo para mi gusto) para darme cuenta que esas aventuras de niño, esas andanzas de universitario se han quedado en el pasado y que mi realidad ya es muy distinta a la de aquellas épocas. Me parece increíble que de todos mis compañeros con los que me he encontrado, es con un puñado con los que estoy teniendo de nuevo un tipo de relación.
Viendo los perfiles de mis ex compañeros, sus actividades, sus gustos son tan distintos a los míos que no comprendo como fue que pude compartir con ellos en un momento; algunos no me han agradado y estoy seguro que les ha pasado lo mismo al verme y leerme.

Pero, viendo en retrospectiva a mis compañeros y a mi mismo ¿qué acaso yo no he cambiado? mi perfil de facebook presenta a una persona posiblemente muy distinta a la del pasado. Ya no comparto ninguna religión, ya no tengo la inocencia de cuando niño, mis creencias políticas han cambiado y mi estilo de vida es completamente distinto al del pasado, al igual que mis ex compañeros. Con algunos ha sido un gusto verlos y recordar, con otros, al ver lo distinto que nos volvimos dan ganas hasta de no haberlos encontrado nunca.

Todo ha cambiado.

Ahora, veo a mis hijos y pienso que ellos son parte de mi cambio, mi pensar, mi actuar va en función de ellos: de mi familia. Fue bueno recordar y re encontrarme con mis ex compañeros de estudio, y que bueno saber que son personas de bien. Este encuentro fue como si me los hubiera topado por la calle a todos juntos, fue un gusto saludarlos, y, no dudo que eventualmente me reúna físicamente con algunos, en algún momento; recordando las aventuras que dieron vida a ese momento de la vida.

Ahora, es el momento de continuar, de seguir la vida y ver que otras sorpresas me depara este vecindario virtual o el siguiente, total siempre habrá un momento para recordar.

jueves, 7 de abril de 2011

Citando a chejo

La grandeza de un ser humano se define por los logros en su vida, y no por los errores en su camino.

martes, 5 de abril de 2011

Borrar tus comentarios no es malo, de hecho, es una buena forma de guardar la cortesía en línea


¿Qué es la libertad de expresión?

Al llegar las redes sociales se nos permitió expresar no solo lo que decimos que pensamos en público, sino también lo que pensamos realmente, y sin tener el cuidado de reprimirnos.
Por ejemplo: En el grupo de colegas se puede hacer una referencia despectiva de otra profesión sin que hayan resentimientos, pero, en una red social cuando compartimos un sentimiento o pensamiento es leído (por el momento leído) por todos nuestros colegas, amigos, familiares, compañeros de trabajo, contactos profesionales, y eventualmente nuestros propios enemigos.

Por lo tanto, cada vez que pensamos en “línea” no hablamos con nosotros mismos, hablamos con toda una comunidad. Así mismo, según sea nuestro estado de ánimo o momento crítico el mundo nos leerá de una forma o de otra. En consecuencia hemos perdido un derecho: el derecho de retractarnos, escondernos o estar ausentes.

En la actualidad, si nos hablan por teléfono, facebook, twiter o mensaje de texto, estamos en la obligación de responder, queramos o no; debemos responder. De hecho, de no hacerlo, la próxima vez que nos conectemos o veamos a esa persona el saludo cambiará por ¿porqué no me contestaste?

He chequeado las redes sociales y veo una gran contradicción de creencias y sentimientos no solo en mi persona, sino en todos mis contactos, no miento, en todos mis contactos. Y es que hoy publicaremos que odiamos a los policías porque nos pusieron una multa, pero mañana estaremos agradecidos porque evitaron que nos robaran. Me di cuenta que he odiado a los colegios de mis hijos dos veces y luego los he amado de nuevo, al menos eso dije en línea, cuando la verdad es que, haciendo un resumen, los colegios donde han estudiado mis hijos los considero bien. ¿no tendría yo el derecho de enojarme en su momento, pero también de rectificar en el futuro?
Para los que no me conocen bien yo fui un cristiano en su tiempo, cosa que cambió con los años, y, aunque ahora me considero escéptico, en el pasado se pudieron escuchar grandes teorías cristianas, y quien sabe, en el futuro podría tener una nueva teoría, total, el gran privilegio de la humanidad es tener una memoria corta y recordar únicamente lo que queremos y desechar lo que nos molestó o nos avergonzó; lamentable y peligrosamente, ahora ya no es así, al menos en las redes sociales, si no tienes cuidado, el facebook irá guardando una bitácora estricta de todos tus comentarios o estados de ánimo.

Por consiguiente, borrar tus comentarios no es malo, de hecho, es una buena forma de guardar la cortesía en línea ¿hipocresía? ¡Por supuesto que no! ¿Acaso no lo hacemos en el mundo real? Cuando vemos a una buena amiga con un peinado desastroso ¿acaso le decimos “tu cabello es horrible”? ¿o acaso andamos por la calle identificando a la gente que tiene mal aliento o tiene sobre peso?
En la vida diaria nos callamos muchas cosas para no ofender a las personas que queremos o nos escondemos cuando estamos de mal humor o queremos estar solos, creo que en el mundo virtual es de la misma manera: si no quieres hablar con nadie ¡estás en tu derecho, desconectate! si dijiste algo de lo que te arrepentiste después ¡borralo! y si te preguntan por qué cambiaste de opinión di ¿que tu nunca te has equivocado?.

Todos los seres humanos nos equivocamos o no estamos de acuerdo con lo que dijimos ayer, todos los seres humanos queremos estar solos o acompañados; Por lo tanto, tenemos el derecho de rectificar, de indicar si estamos equivocados o de cambiar el rumbo si el camino se acabó, de escondernos o no estar disponibles; es de humanos equivocarse, de locos seguir en el error y de sabios rectificar.

lunes, 21 de febrero de 2011

Invitación

El cuarto poder con su lengua ponzoñosa me invitan a la psicosis, las vallas anuncian a los políticos con sus asquerosas caras sonrientes y me invitan a la rebelión. Las mentes sedientas me acosan invitándome a la investigación. Pero al caer la noche veo que me observan seis ojos inquietos que me invitan al amor. Y yo en mi humilde experiencia quisiera invitar a la esperanza.

viernes, 18 de febrero de 2011

Año electoral

Voy por la calle y veo a seres sin sentimientos, egoístas, violadores de la patria, tratando de atragantarse de poder y dinero. En vallas y anuncios me persiguen y se burlan de mi. Seres malditos que creen que tienen el poder pero no saben que su hora llegará, y en las fauces del infierno terminarán sus apestosos días.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

¿Metalllica o Megadeth? conciertos en Guatemala

Quisiera aclarar que esta entrada está dedicada especialmente a los amantes del precioso género musical: Heavy Metal, específicamente Thrash Metal. Aunque suelo escribir de otras cosas, el rock siempre ha estado en mis venas y me veía obligado a hacer este análisis comparativo que como bien lo dije en su ocasión “lo dejaré a finales de año para ser lo más objetivo posible”

Este año está por terminar y yo aún sigo con la mente en aquellos dos conciertos míticos que hicieron retumbar a esta golpeada y triste Guatemala.

Y claro la pregunta entre los amantes del Metal sigue en pie ¿Metallica o Megadeth? Aunque bien está claro que con dos de los grandes exponentes del género no se debieran comparar, el fenómeno que ocasionaron los conciertos y la clara diferencia de audiencia me hacen reflexionar y comparar. No quiero entrar en la historia de las dos bandas pues se perfectamente que quien lea estas líneas las conoce de sobra. Tampoco quiero entrar en la polémica de quien fue la primera banda del género y no quisiera que los comentarios giren entre sí “Metallica fue el primero o el género se puede rastrear desde Motorhead”

La noticia allá por diciembre del 2009 que Metallica por fin vendría a Guatemala me impacto ¡al menos uno de los grandes vendría y yo estaría allí! Recuerdo haber hecho fila con compañeros de trabajo el primer día que vendieron las entradas como una muestra de la lealtad al género más que por el rumor que se acabarían el mismo día (aunque confieso que por un momento lo creí) guardé mi entrada y la fotografié, desde ese día me dediqué a ladiscografía de Metallica, su biografía, todo me empapé nuevamente. Vibré con esos acordes que allá por finales de los ochenta me hicieron sentir fuerte. Sin embargo poco a poco vi como el fenómeno de mi juventud se regó como una epidemia por un sinfín de personas en mi país. Gente que jamás pensé que se interesaría por el género ahora irían al concierto de Metallica. El concierto se estaba convirtiendo en moda. Niñitos snob, desertores del rock, todos ahora irían al concierto de Metallica, inclusive escuche el anuncio en la radio que escuchan mis hijos de siete años. Pensé que la fiebre de Metallica era buena, ya que la afluencia traería a otros grupos de renombre, y así fue, cuando estando en el estadio recibí un volante que decía “Megadeth en Guatemala” recuerdo haber visto para todos lados atónito por la sorpresa pero no encontré mucho eco en los presentes.


Para que haré la cronología del concierto si por todos es conocido que estuvo genial, Metallica vino a dar el espectáculo que los amantes del género esperábamos, de hecho, sabíamos anticipadamente la lista de canciones y hasta el escenario en el que estarían, la pirotecnia fue genial y en fin, un banquete de Metal. Claro está que los comentarios de los siguientes días no dejaron de darme más de un dolor de cabeza (y hasta de estómago) cosas como “naa no fue tan bueno” hasta la blasfemia de “he visto mejores” ¿he visto mejores? Mis oídos no dieron crédito a lo que escuchaba ya que este pequeño servidor ha estado en muchos conciertos en Guate (y desde hace varios años) y jamás había visto un espectáculo de esa magnitud en tierras Guatemaltecas (sigo refiriéndome al género)


No dio mucho tiempo de recuperarse del golpe “death magnetic” cuando ya estaba de nuevo repasando la discografía de Megadeth. El pelirojo enardecido vendría a mi país y yo le vería tocar con rabia sus temas que en su momento me hicieron fortalecer mi espíritu metalero. Cuando escuché que tocarían todo el “Rust in Peace” me quedé atónito. Me enteré que en varios países se habían agotado las entradas en los primeros tres días de venta y pensé que este sería el concierto del año. Pero más sorprendido me quedé cuando no escuché más promociones en la radio, cuando me di cuenta que todos aquellos que juraron amor por Metallica ahora no conocían ni siquiera el nombre de la siguiente banda que estaría en mi país. El concierto de Metallica había sido un éxito en taquilla, pero me di cuenta (con fuertes sospechas desde el inicio) que en ese concierto estuve rodeado de unos 40,000 curiosos que se dejaron llevar por una moda. Ahora, en Megadeth vería a la verdadera comunidad Thrashera de Guatemala, los herederos del trono del Metal se darían cita, no importando que el concierto lo hicieran en el lugar más despreciable de Guatemala para conciertos de Metal. Ni su nombre quiero mencionar por el asco que me da recordarlo. Creo que eso influenció mucho la poca asistencia, pero si yo siendo viejo hice lo imposible por llegar ¿no lo haría un supuesto seguidor del Thrash?


Mil excusas escuché “es que salí tarde de trabajar”, “muy lejos el lugar” recordé como tuve que poner cara dura y arriesgarme en mi trabajo para ir al concierto. Por mi profesión y menester el notificar al decano que me iba a un concierto de Metal era como firmar mi despido inmediato, sin embargo lo arriesgué todo por el género y fui, junto a otros (exagerando) quinientos valientes que nos dimos cita a escuchar uno de los mejores conciertos del año. Y tampoco acá haré la cronología pero puedo decir que terminé enfermo de la garganta y con el cuello dolorido casi una semana, pero en serio, valió la pena.

Pero ahora retomo la pregunta que me planteé al inicio ¿Metallica o Megadeth? Teniendo la difícil pregunta en el aire y dado que muchos me lo preguntaron, no puedo más que dejar por un lado lo bello que fue para mí asistir a esos dos conciertos y decantarme por el concierto de Megadeth. Musicalmente no hay comparación. Cada uno con su estilo y talento, dieron lo mejor de sí y deleitaron al aguado público guatemalteco. Sin embargo, era más fácil para Metallica entregarse a un estadio lleno, que a Megadeth enfrentarse a un auditorio casi vacío.

Vi varios videos de los concierto que Megadeth dio tras dejar Guatemala y me di cuenta que acá no hubo mucha diferencia, hasta creo que fue mejor que en muchos otros países donde la voz de Mustain se afectó. Sin contar que en esos videos que vi, logré ver estadios repletos. Me pongo en los zapatos del señor Mustain salir al escenario y ver a ese público ¿le dio rabia o compasión? No lo se, pero si percibí el respeto al público y una entrega total. El lugar que ahoga el sonido y des motiva al asistente no fue obstáculo para que los verdaderos Metaleros llegaran. Logré ver varios “pit Mosh” armándose por todos lados, el público estaba más cómodo, no habían “niños bien” sorprendidos a punto de llorar en las esquinas como en el concierto de Metallica y creo que en el ambiente se generó (sin decir una palabra) la consigan “somos los que somos y demos lo mejor de sí” por eso la mayoría mosheamos y cantamos a todo pulmón los temas, todos nos identificamos.


¿Esto quiere decir que no disfruté el concierto de Metallica? ¿Megadeth es mejor que Metallica? Para nada, como dije al inicio de estas líneas, el asunto no es comparar a Metallica y Megadeth, el objetivo era comparar los conciertos, y a mi criterio muy personal el concierto de Megadeth fue más “genuino” pero no por la música en sí, sino por el público que asistimos a los distintos conciertos. Yo quisiera que en Guatemala hubiera 40,000 fanáticos del Metal, pero por mi experiencia en esos dos grandes conciertos la población no llegará a los 5,000. Solo queda esperar a que algún día venga Slayer y Anthrax y, si el concierto lo programan en la bodeguita del centro o en la casa de Juan Pérez, yo iré.

jueves, 9 de diciembre de 2010

Díme donde he de volar, para poder alcanzarte

Es una impotencia que te impide hasta llorar.

El momento se acerca y se que no puedo hacer nada, es en estos momentos en los que quisiera ser más efusivo y llegar a abrazarte, pero no puedo. Fui yo ese regalo que no merecías y ahora soy yo quien no merezco haber recibido el regalo de conocerte. Esas fuertes raíces me han convertido quien soy y aunque en este fuerte árbol me sentí seguro me fui buscando plantarme a mi mismo pero no puedo. no encuentro la forma de gritarle al viento y reclamarle por la injusticia que pretende hacer contigo, pero ¿acaso no soy lo suficientemente egoísta para dejarte volar? lo he pensado mucho y creo que yo haría lo mismo. Pero por favor, dame tu sombra un poco más. Es difícil ver tus hojas caer poco a poco y sentirme imposibilitado de evitarlo, esa sabia recorre ahora mi cuerpo y me obliga a seguir adelante, aunque te soy sincero, a veces no quisiera. Mis fuerzas caen y las circunstancias me atormentan, pero el pensar en tus eternas batallas que, hasta la fecha libras en silencio me dan las fuerzas necesarias para seguir adelante.

No sabes cuanto te admiro.

Yo no quiero pretender ser fuerte como lo fuiste, creo que no puedo, la sabiduría que el viento te dio se me ha negado y mis habilidades no son ni la mitad de las tuyas. Ahora entiendo: "debajo de tus alas me siento seguro" mi visión fatalista y pragmática te la debo, por eso se lo que nos depara el futuro y si tus teorías son ciertas (y yo las creo fielmente) me dejarás las preguntas sin contestar para que yo vea si las puedo responder. No quiero, no lo merezco.

Pero es más egoísta de mi parte pretender aferrarme a ti si yo mismo te he herido. yo creé la ilusión utópica de algo que ambos sabíamos, no iba a suceder. No dejo de reprocharme por mis actos, pero ahora que veo tus frutos dar la cara al viento veo que la responsabilidad me la dejaste hace un tiempo y que tus sabias palabras me están guiando. Te quedo a deuda.

Dime donde he de volar, para poder alcanzarte.

Recordando a Sauze

Y si el mundo gira sin parar que me enseñen la salida porque me quiero bajar.

¿moriremos con un pensamiento de éxito o de fracaso?

La naturaleza humana nos lleva por distintos rumbos, tal es así que estamos al borde de nuestra propia destrucción y pareciera que ni nos enteramos. Estamos preocupados por un auto nuevo, por tener un gadget de última generación y por aparentar en las redes sociales que somos lo máximo.

Y tanto en el pasado como ahora en el presente (el que estés viviendo) es siempre lo mismo: un ser humano queriendo pasar por encima de otro para lograr el éxito. Claro está que si nos basamos en el simple hecho que todos venimos y nos vamos de este mundo con risas y lamentos pareciera que el éxito no es más que una ilusión que nos toma por sorpresa en una etapa de nuestras vidas.

Pero ¿qué es el éxito? La palabra viene del latin “exitus” que significa salida y por lo regular se le atribuye a un logro alcanzado que causa satisfacción a la persona. El éxito se da en muchos ámbitos: desde llegar a tener un hijo, vencer una enfermedad o conseguir ser promovido en un empleo.

Ahora bien, el motivo de estas líneas es porque he visto personas obsesionarse con un utópico éxito y en ese ínterin arruinar sus vidas. Cuando pierdes la visión de las cosas esa búsqueda de éxito se transforma en una serie de derrotas que te dejará solo en un mar de circunstancias de las que ya no te podrás librar. Porque ¿qué harás para conseguir el dinero que deseas o el poder que anhelas? En una sociedad como en la que vivo, una mujer es mal vista si asciende puestos o consigue dinero acostándose con el que pueda darle esas cosas ¿conseguirás el puesto prostituyéndote? Y cuando termines con dinero ¿cómo verás a tus hijos? ¿Alcanzara ese dinero o ese poder o necesitarás más? El que asciende por encima de sus propios amigos o familiares ¿disfrutará ese dinero o ese puesto solo?

Muchos han comparado la vida con el juego de ajedrez, pero tal vez lo que más me llama la atención es el hecho de que cuando el juego llegue a su final desde el propio rey hasta el peón a la misma caja volverán (me recordé de Sherpa) al final de cuentas la noción de haber alcanzado el éxito lo tendremos en la mente en el momento justo de morir ¿moriremos con un pensamiento de éxito o de fracaso; servirá ese dinero o ese puesto en nuestros últimos momentos de vida?

Como alguien muy inteligente me dijo una vez: “la felicidad radica en varios factores y no solo en uno, si tienes salud, puedes pagar las cuentas, tus hijos duermen bien, eres socialmente aceptado y tiene amor, entonces podrás pretender ser feliz” Posiblemente se me escape alguna variante, pero el punto es que en esta vida si te agobias y persigues un ideal de poder y gloria lo más probable es que termines en una miseria espiritual de la que no saldrás nunca. Disfruta la vida, agradece el hecho que puedes pagar tus cuentas y que andas en la calle con la frente en alto, sabiendo que nadie puede tildarte con el dedo. Piensa que estás haciendo bien las cosas. Es molesto ver como a veces hay personas que pisoteándote pasan por sobre ti, pero que no te atormente, al contrario: apiádate de ellos porque si sigues haciendo las cosas bien, verás que en la escalera de la vida, cuando estés escalando poco a poco, los que pasaron por encima de ti vendrán cayendo precipitadamente. Alimenta tu alma y vence con bien el mal, así sabrás que has alcanzado el éxito.