domingo, 18 de mayo de 2008

Sombra inerte de lo que fui


En el preciso momento que lo evalúas en silencio este se rompe y te molesta aunque sabes perfectamente que ese ruido es el que defiendes y el que analizas. La pregunta inquietante e insistente, esa que te molesta y en un segundo se convierte en ternura y preocupación; preocupación por un futuro que no puedes dominar, que te preparas y lo preparas para formarlo a tu manera aunque sabes que un día se escapará de tus manos y nada podrás hacer. Es inquietante el preguntarte ¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Por qué? Pero más inquietante es saber que no tienes la respuesta, solo te la haces y te preocupas pero la respuesta nunca llegará, y cuando llegue no te recordarás que la hiciste.

Pero mañana al despertar la sonrisa del momento hará desaparecer engañosamente la preocupación que ahora ha nacido y no te abandonará por el resto de tu vida, porque ha venido para preocuparte pero al mismo tiempo para alegrarte. Es la preocupación convertida en molestia que pronto se mezcla con rabia, ira, ternura, amor. La inquietante pregunta, la molestia, el amor, la preocupación. Eso querías, eso tienes, eso cosecharás. Porque ahora ya no soy yo, soy la sombra inerte de lo que fui, un reflejo de lo que soy ahora, un fantasma de lo que seré.

domingo, 11 de mayo de 2008

Y ahora el día de la madre

Yo no sé en el resto del mundo, pero en mi país el 10 de mayo se celebra el día de la madre, un día en el que se le dan obsequios, abrazos, cantos y una cena a ese ser que nos dio la vida, lindo muy lindo; pero…

Me he dado cuenta que en la mayoría de los casos el día de la madre es el único día al año en el que se le reconoce o al menos se hace una pantomima a la mamá como un ser especial, todos lloran, los niños pequeños hacen ridículas playeras con la leyenda “te amo mami” aunque realmente ese fue un juego de colegio más que otra cosa, esos adolescentes malcriados y abusivos que toman a la mamá como esclava, la abrazan como diciendo “todo está bien, así deben ser las cosas” el esposo que la semana pasada llegó tarde por estar con la amante o de borrachera ofrece una gran cena para la “tonta” que le atiende, ama y respeta aunque el tipo sea todo un hijo de puta.

He comprendido que en lugar de hacer cenas y regalar sartenes en un único día nos pusiéramos de acuerdo en regalarle dos días de amor a nuestras madres, ellas estarían mucho más satisfechas que con toda esa farsa que siguen por tradición o simplemente por creer que realmente el resto de abusadores la aman y la respetan. Mi papá nunca ha sido un hombre de regalos y grandes fiestas, pero mi mamá vive completamente feliz de contar con un hombre que día a día ha llegado a dormir a la casa, la ama y sobre todo la respeta como persona.

Me imagino que habrá más de alguien que ha de pensar que ellas también forman parte del juego pidiendo regalos o cenas, pero ¿cómo no va a ser así? Si la mayoría de madres viven completamente marginadas y relegadas a segundo plano, ellas exigen y reclaman ese pequeñísimo día donde por única vez al año se sienten dignas y protagonistas de la historia.

Aunque muchos hombres nos critiquen y se burlen, los maridos de hoy debemos cambiar ese camino y dignificar a las personas que comparten la vida con nosotros. Debemos enseñar a nuestros hijos a amarlas y respetarlas, no verla como quien plancha la ropa, sino como esa persona que provee la vida, que sin ella no tendrían la oportunidad de estar hoy aquí; a nuestras compañeras hay que explicarles que no es ningún chiste darles un día al año y maltratarlas 364 días, que el consumismo debe morir y el amor debe prevalecer; y a nuestras madres… no queda más que celebrarle su día con obsequios y cenas y procurar regalarle otro día de amor más al año.